5 consejos para aplicar la ley de atracción en los negocios

La ley de atracción es un método que ha demostrado su eficiencia en muchos casos, diferentes los unos de los otros, pero que siempre suele usarse en el mundo de los negocios.

Eso se debe primordialmente a que ha sido de mucha utilidad para que los empresarios alcanzasen mejores negociaciones, más clientes o ingresos económicos. Lejos de los que muchos creen, la ley de atracción no es un circo, por lo que es necesario que cualquiera que la aplique deje de lado su incredulidad antes de comenzar.

En principio la ley de atracción se basa en ser capaces de atraer, mediante la concentración y la determinación, aquellos factores materiales o inmateriales que queremos formen partes de nuestras vidas. Es útil para el mundo de los negocios, ya que los objetivos que se plantean son claros y por lo tanto la atracción de los mismos es más efectiva.

Mediante la anunciación de declaraciones positivas entorno a tus objetivos, te aseguras que esas metas se realicen gracias a tu poder de convicción. Este proceso puede resultar complejo si no se cumplen con ciertas reglas básicas, que como en toda ley, también están presentes en la de atracción.

Para ayudarte a aplicar este método de concentración y conseguir el éxito gracias a él, en este artículo te presentaremos varios consejos que te servirán para poner en práctica la ley de atracción en los negocios. Sigue cada uno de los siguientes consejos al pie de la letra, y descubre lo mucho que puede enriquecerse tu empresa gracias a esta ley.

1. Cultiva pensamientos positivos: La herramienta más poderosa con la que cuenta la ley de atracción es sin duda el positivismo. Sin importar las adversidades, debes ser capaz de envolver a tu proyecto de negocios dentro de una red de enunciaciones positivas.

Todo esto no solo servirá para mantener los niveles de optimismo y motivación al máximo, sino que también te ayudará a comprender que cualquier cosa se puede lograr si eres capaz de visualizarla sin dejar un espacio para la duda.

2.Transforma los pensamientos: Si el positivismo es el mejor aliado para lograr cumplir tus objetivos empresariales, entonces los pensamientos negativos son los peores enemigos. La incertidumbre y la falta de resultados inmediatos puede que siembren en ti dudas o temores que a la larga solo entorpezcan tu camino al éxito.

Para contrarrestar esos efectos contraproducentes las personas deben ser capaces de transformar con éxito cualquier pensamiento negativo, por uno positivo. Esto no se consigue de la noche a la mañana, hay que tener mucha voluntad, pero si se logra, los resultados son tremendos. Trata de pensar siempre que todo es posible, y que todo lo bueno te lo mereces y pronto llegará.

3. Ponte en acción: Si bien los enunciados son de mucha ayuda para lograr cumplir tus objetivos, no sirve de nada dejarse cegar por ellos o esperar que hagan solos el trabajo. Para asegurarte de que los cambios positivos tengan lugar, es imperante que seas capaz de tomar acciones al mismo tiempo que te expresas y piensas de forma positiva.

Haz un plan de acción que sirva para colocarte en la vía correcta hacia el éxito. Piensa bien que acciones debes tomar, ya que no todas son efectivas y la idea es que alcances tus objetivos empresariales de la forma más rápida posible.

4. No dejes de lado la crítica y la reflexión: Muchos de quienes se embarcan en las aguas de la ley de atracción no logran nada porque o se rinden muy rápido, o se desconectan de la realidad y pierden su objetividad. Es importante para cualquier persona ser capaces de confiar y de mantener una actitud positiva, pero siempre cultivando el raciocinio para poder avanzar.

La autocrítica -siempre positiva- y la reflexión, son armas necesarias que complementan a la ley de atracción. Saber en qué se está fallando y porqué puede ser muy útil para corregir a tiempo y minimizar el impacto negativo de esas acciones en tu negocio.

5. Perfecciona tus objetivos: Muchos empresarios que aplican la ley de atracción lo hacen con el fin de conseguir más clientes, contratos o beneficios, lo que se traduce en más dinero. Ese objetivo es muy limitado y le concede al dinero mucha más importancia de la que merece.

Perfecciona tus objetivos y céntrate en metas más productivas. Deja de ver el dinero como algo de suma necesidad, entiende que ese material está a tu servicio y no al revés. Enfócate en objetivos que tengan que ver más con el crecimiento de tu negocio y el mejoramiento de los procesos.

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