El Amor es la Clave

El Amor es la Clave

Crear la Prosperidad debería ser una actividad natural, un resultado intrínseco de todo lo que somos y hacemos. Después de todo nosotros deberíamos conocer, manifestar y usar las leyes universales de la Atracción para crear lo que nosotros queremos.

Sin embargo, a pesar de nuestro conocimiento de estas leyes, nosotros a menudo nos encontramos en situaciones en las que las cosas no fluyen a nuestra manera por nuestra falta de experiencia. Entonces intentamos entender qué estuvo mal. Trabajamos e intentamos corregir nuestros errores. Nos preguntamos a nosotros mismos si nuestra visualización fue clara, si fuimos lo suficientemente persistentes, si tuvimos suficiente fe, si nos imaginamos teniendo lo que estábamos pidiendo, o si lo que pedimos era para nuestro mayor bien y así sucesivamente.

Tenemos también a muchos individuos diciéndonos acerca de todos los detalles de las Leyes del Universo en gran detalle para ayudarnos. Incluso no solo nos dicen el Secreto de la Prosperidad, sino también el Secreto detrás de ese Secreto.

Todo esto es bueno y es verdad que esas leyes son buenas y trabajan para crear abundancia, pero aún no puedo dejar de preguntarme acerca de la complejidad de todo esto. Hay muchos libros, programas y lecciones para aprender. Algunas veces me desalienta un poco por siempre saberlo todo y obtener lo mejor. Aquí es cuando intento caminar hacia atrás y miro las cosas desde una perspectiva diferente.

Aunque no soy un erudito, sé un poco acerca de la Biblia, del Viejo y Nuevo Testamento. Sé como el Viejo Testamento contiene los Diez Mandamientos y muchas otras leyes y preceptos que deberían ser obedecidas por un persona espiritual y exitosa. Y luego miro el Nuevo Testamento y noto las dos simples pero poderosos Mandamientos de Jesús y no puedo evitar compararlos.

Creo que cuando intentamos seguir las leyes de manifestación para atraer abundancia, a menudo seguimos las viejas maneras. Estamos tratando de seguir la letra de las Leyes del Universo para obtener lo que queremos y no es suficiente. Pero si tratamos de seguir el Espíritu de la Ley, podemos únicamente necesitar las dos leyes del Nuevo Testamento.

Estas son simples: “Amarás a Dios con todo tu corazón, con toda tu mente, con todo tu cuerpo y con todas tus fuerzas” y “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” Ahora esto parece muy simple, por no decir obvio, pero por qué debemos considerar seguir estos dos Mandamientos y esperar crear la Abundancia que estamos buscando en nuestras vidas.

¿Debemos ignorar las leyes de la atracción y la manifestación y esperar crear lo que queremos únicamente por amar a Dios, a nosotros mismos, y a nuestro prójimo?

Bien, consideremos lo que hay detrás de estos dos mandamientos.

Estoy seguro que también has oído decir: “Buscad primero a Dios y todas estas cosas serán dadas por añadidura.” Esto en esencia explica porque el Primer mandamiento de Amar a Dios es tan crítico para nuestra abundancia.

¿Cómo es eso?

Simplemente reconociendo quienes somos y por qué que estamos aquí.

Si pudiéramos recordar y vernos a nosotros mismos como Niños de Dios lo que significa ser Co-Creadores con Él, nosotros recordaríamos ambas, nuestra verdadera identidad y nuestro razón de ser.

Damos respuestas a las preguntas más importantes en nuestras vidas. Al recordar quienes somos, reconocemos que la Divinidad dentro de nosotros es la Fuente de nuestra prosperidad, el Poder por el cuál manifestarla, y el valor que nos hace merecedores de ella.

El Segundo Mandamiento de Amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, nos recuerda que para tener acceso a lo que tenemos y somos, debemos aceptarlo en nuestras mentes y corazones primero.

Debemos amarnos lo suficiente para saber que todo lo que queremos es bueno para nosotros, que la Divinidad en nosotros está tratando de crear más y expresar más.

Y debemos recordar que todos nuestros hermanos y hermanas quieren lo mismo y que son tan merecedores de obtenerlo como nosotros.

Si queremos tener acceso a nuestro patrimonio, no podemos tratar de separarlos de los suyos.

Son tan dignos como nosotros.

La razón es que todos somos Uno en el Espíritu el cual es nuestra verdadera naturaleza.

Intentar separar a otros en nuestras mentes de sus propios bienes es como separarnos a nosotros mismo de nuestros propios bienes.

En realidad, todo está conectado y únicamente en nuestras mentes podemos separarnos a nosotros mismos de todo lo que somos y tenemos.

¿Qué tiene que ver el Amor con todo esto?

En una sola palabra: TODO.

La naturaleza del Amor es que es la mayor fuerza magnética y unificadora del Universo porque el “sentimiento” es el aspecto del Espíritu.

Ciertamente como lo dije en “El Poder de la Atención”, usted sabe que todo en lo que usted pone su atención lo atrae hacia usted.

Desde luego usted siempre querrá poner tu atención en las cosas que quiere porque las quieres para usted mismo. El Amor puede atraer todo bien para nosotros y remover bloqueos y barreras que nuestras mentes han creado. Así que si nosotros realmente amamos algo, no podemos dejarnos por fuera.

El Amor es la emoción o sentimiento magnético más poderoso del Universo. Así que usted puede escoger seguir con su mente todos los detalle de la Ley para crear lo que usted quiere o simplemente usted puede abrir su corazón a lo que usted quiere atraer a sí mismo.

La Manifestación a través de la Ley de Causa y Efecto o a través de la Ley de la Gracia, ambas trabajan para obtener lo que usted quiere, pero si usted quiere usar la Segunda, o si usted quiere reforzar la Primera con la Segunda, entonces usted debe recordar que el Amor es realmente la Clave.


CEO en Monbu Ofreciendo Soluciones Web integrales para Empresas y Emprendedores en la Era de la Información. Apasionado por el Crecimiento Personal y la Libertad Financiera, Creador de SecretosdeProsperidad.net

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