El secreto del éxito está en tu mente

La mayoría de las personas suponen que los fracasos o logros de sus vidas están librados a la suerte. Pero, ¿que es la suerte?

Si buscamos en el diccionario, la palabra “suerte” se define como: Creencia en una organización de los sucesos afortunados o desafortunados.

Seguramente, hemos experimentado alguna vez lo que solemos llamar suerte, pero nunca nos detuvimos a pensar que ésta es el efecto de algo, y no la causa.

¿Cuál es la causa de la suerte? Definitivamente nuestra propia mente.

Tanto la sucesión de episodios de buena o mala suerte en nuestra vida, están condicionados por como nos sentimos en ese momento. Cuando logramos alcanzar un objetivo, por ejemplo, todos los otros objetivos nos parecen mucho más fáciles de alcanzar. Y de hecho, los conseguimos mucho más rápido. Esto se debe a que nuestra mente se coloca en un estado de plenitud y positivismo que atrae más y más sucesos positivos.

Así como nuestra mente planea realizar algo tan simple, como abrir una puerta,  en milésimas de segundos hace que nuestras piernas se dirijan hacia esta y que una de nuestras manos abra el picaporte, lo hace con todos los sucesos de nuestra vida. Entonces, si nuestro deseo es lograr éxito en cualquier aspecto, sólo debemos fijarnos el objetivo y nuestra mente, trabajará para que se manifieste.

Es fundamental preparar primero nuestra mente, para que sintonice ondas positivas. Si cuando hablamos de experiencia laboral, por ejemplo, lo primero que imaginamos son los fracasos obtenidos en el tiempo, generaremos más de lo mismo.

Como tener una mentalidad exitosa

  • El poder de las palabras. Lo que decimos es lo que somos. Por lo tanto, debemos eliminar de nuestro vocabulario todas las palabras negativas. Muchas veces utilizamos erróneamente el lenguaje. Decimos por  ejemplo: “Yo me esfuerzo cada día por no ser un fracasado”. La mente, oye la palabra “fracasado” y la adopta como idea. Entonces, cuidado. Debemos eliminar las palabras negativas. Para comenzar a descubrir cuales son nuestras palabras negativas, debemos evaluarnos y tomar nota cada vez que advirtamos una palabra, una oración o un sentimiento negativo. Es decir, si nos descubrimos diciendo: “Odio los días nublados”, lo anotaremos. Una vez que tengamos la lista conformada con un mínimo de diez negaciones y tengamos en claro cuales son, trataremos de eliminarlas de nuestra vida. Al principio costará un poco, pero sólo se trata de un hábito.
  • Viviendo en el pasado. Si decidimos vivir recordando el pasado, al menos que sea por sucesos agradables. Si los recuerdos que traemos a la mente se deben a momentos de frustración, tristeza, odio, fracaso, etc., es muy probable que nuestra mente suponga que queremos que sigan ocurriéndonos estas cosas. Es hora de comenzar a recordar los buenos momentos de nuestra vida, para poder lograr situaciones similares. Traer a la mente momentos felices, nos situará en un estado de felicidad que provocará esta reacción en cadena llamada suerte.
  • El mejor de los días. Si desde que nos levantamos, nos sentimos preocupados o con mal humor, es muy probable que nuestro día sea horrible. Despertarnos con una actitud positiva, escuchando nuestra música preferida, abriendo las ventanas para que entre el sol o sentir el olor de la lluvia, es la base de un día agradable. Nuestro día depende de nosotros mismos y debemos comprender, que hay circunstancias que no podemos manejar, como el clima. A veces lloverá, otras saldrá el sol, pero no debe ser un condicionante de nuestro humor. Sacarle provecho a las adversidades que se nos presentan cada día es fundamental para tener una actitud que nos conduzca al éxito. Si la vida nos da limones, compremos tequila y sal.
  • Objetivos claros y escritos. Si no tenemos en claro hacia donde queremos llegar, el éxito estará muy lejos de nosotros. Plantearnos objetivos claros, nos permitirá llegar a conseguir cada cosa que nos propongamos. Es importante realizar una lista de objetivos a corto y a largo plazo, donde figure el tiempo que nos llevará alcanzar cada uno de nuestros deseos y las metas que vamos logrando cada día o cada semana. De esta manera, observaremos lo cerca que estamos de lograrlo y esto nos motivará a no bajar los brazos. Si por ejemplo nuestro objetivo es ir de vacaciones a Hawai, debemos anotar cuanto va a costarnos y en cuanto tiempo ahorraremos ese dinero. Una vez por semana iremos anotando cuanto llevamos ahorrado. De esta forma, observaremos el tiempo que nos falta para lograr nuestro deseo.
  • Nuestro entorno. Las personas con las que nos relacionamos a diario, afectan a nuestro estado y a nuestra actitud. Es importante que nos relacionemos con personas exitosas, que miran la vida con alegría y tienen la actitud de los ganadores. De nada sirve estar con personas que viven de la queja y la angustia, eso nos llevará a obtener los resultados que no deseamos.
  • Reforzar la autoestima. La autoestima no sólo depende de cómo nos vemos frente a un espejo. Depende de nuestra seguridad ante la vida, de la fortaleza para enfrentar el día a día, de la forma en que nos cuidamos interior y exteriormente. Nosotros mismos somos los únicos capaces de reforzar nuestro amor propio. Debemos aprender a conocernos, potenciar todo lo bueno que tenemos y darnos nuestra propia aprobación. Si logramos estar seguros de nosotros mismos, nadie podrá impedirnos conseguir todo lo que somos capaces de lograr. Nadie es capaz de desaprobarnos si estamos convencidos de que vamos por buen camino. La autoestima es fundamental a la hora de conseguir todo lo que siempre soñamos.
  • Visualizando. No es necesario que seamos expertos en pantallas mentales para conseguir visualizar nuestro futuro deseado. Si nos cuesta imaginar los detalles reales, podemos recurrir a otros métodos igualmente efectivos. Conseguir una fotografía que nos recuerde el cuerpo que queremos lograr y observarla cada vez que podamos, activará las energías que necesitamos para conseguirlo. Realizar un dibujo que represente nuestra meta a alcanzar, no importa si no somos expertos dibujantes, nos pondrá en la sintonía de sentir que estamos próximos a lograr nuestro objetivo. Mirar un video que nos motive a ser o tener tal cosa, también nos ayudará a abrir la mente, para lograr lo todo lo deseado.

El secreto del éxito está en nuestra mente. Sólo debemos descubrir el camino a seguir y encontrar los obstáculos que nos impiden llegar a él. No se trata de fórmulas mágicas ni de suerte, se trata de planificar y de cambiar hábitos. Si realizamos paso a paso, cada ítem de esta guía, muy pronto, nos encontraremos no sólo alcanzando objetivos, sino logrando el bienestar, la actitud positiva y la felicidad que poseen las mentes exitosas.

Advertisement