Ganar confianza es el primer paso a la prosperidad

La confianza personal es útil para tu salud mental y física, para tu comportamiento social y laboral, en tus relaciones, tu desarrollo, crecimiento, y para alcanzar la prosperidad. Porque la prosperidad no es un hecho y resultado aislado a la cotidianeidad, sino que por el contrario es fruto de hacer las cosas bien en todos los campos, no solo en el trabajo o en las inversiones financieras, sino en la forma de ser y de actuar en cualquier campo, lo cual se logra en parte gracias a la confianza que se tiene en sus propias capacidades.

Para ganar dinero también se necesita de confianza y de creer que se pueden obtener los resultados y gestiones que conduzcan a su obtención. Como dice la ley de atracción, lo que piensas y sientes, eso mismo obtienes, para indicarnos que una personalidad temerosa y pobre de espíritu, tendrá más dificultades de ser próspera. En cambio, una personalidad positiva y optimista, fundamentada en una confianza férrea en sus habilidades y utilización óptima de las oportunidades que se le presentan, abonará seguramente el camino hacia el éxito, sin ninguna duda.

La confianza es una cuestión individual, en donde cada uno de nosotros nos debemos hacer cargo de la misma, de su desarrollo y crecimiento. No se le puede echar la culpa al entorno ni a terceros, por la falta de confianza, y mucho menos a las circunstancias o al azar de la vida. Nosotros mismos somos los constructores de nuestro destino, y en nuestras manos se encuentra la posibilidad de creer o no en nosotros mismos, fundamento de la confianza.

Existen algunas técnicas que nos pueden ayudar a desarrollar la confianza, y parte del secreto se encuentra en apoyarse en las relaciones e interacciones sociales que tenemos a diario. Estas actividades se basan en el hecho de que somos seres sociales y emocionales, y las relaciones con los demás nos pueden ayudar a fortalecer la confianza y percepción que tenemos sobre nosotros mismos.

Durante dos semanas, busca de manera conciente mirar a los ojos a toda persona que te encuentres durante el día, sin importar si es al salir de tu casa, en el medio de transporte, personas con quienes te cuzas en la calle, en un restaurante, en el trabajo, en el ascensor, y en cualquier lugar. Aquella frase que se solía decir a los niños cuando saludaban a otra persona, de mírale a la cara, tiene su fundamento en ganar confianza en sí mismo.

En forma simultánea y adicional al ejercicio de mirar a la cara de las personas, intenta saludar en forma cordial y amable, así sea con el movimiento de la cara, un breve comentario de buenos días o tardes, alguna pequeña frase adicional de cómo están yendo las cosas. Un saludo acerca a las personas, refuerza tus emociones, te pone más alegre y optimista, y te permite ir ganando confianza paulatinamente

Por último, adiciónale a los dos ejercicios anteriormente mencionados, de mirar a los ojos y saludar, el buscar entablar una conversación informal y breve con desconocidos. Empieza con una persona nueva cada día y ve gradualmente aumentando tu acercamiento con más y más personas. Con estos breves y sencillos ejercicios encontrarás como en forma mágica, vencerás tus miedos y limitaciones, te demostrarás a ti mismo que puedes lograr lo que te propongas, la confianza empezará a florecer incrementalmente, y detrás de ella vendrá con seguridad la prosperidad personal, profesional y financiera.

Fuente de inspiración: Christoph Schertler – 3 Simple Steps to Boost Your Confidence

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