Imagina una nueva vida. Segunda Parte.

Imagina lo que sucedería si pudieras hacer realidad la vida que siempre has deseado tener.

En el artículo anterior, nos interiorizamos sobre la forma de eliminar las trabas emocionales que nos impiden realizar nuestros sueños.

Si estás en proceso de eliminar los obstáculos mentales, continúa, porque una vez que lo hayas conseguido, estarás más cerca de llevar a cabo todos tus anhelos.

Una vez que hayamos logrado despojar todos los sentimientos nocivos, como la culpa, las prohibiciones mentales, los prejuicios internos y demás, podremos comenzar a imaginar nuestra vida, tal y como la deseemos, porque ya no interferirán pensamientos nocivos en nuestra mente. Y si en algunas ocasiones estos se asoman, ya habremos aprendido a dejarlos fluir, a no darles el poder que necesitan para subsistir.

La imaginación por si misma, es capaz de llenarnos de energía y alegría como también de angustia y desesperación. Aprender a imaginar positivamente, es una tarea que debemos realizar a diario, si queremos lograr felicidad y bienestar.

Si has seguido los pasos del artículo anterior, seguramente, habrás descubierto las bondades de la meditación guiada. Con la práctica, no necesitarás que ninguna voz o lectura te guíe, porque habrás aprendido a entrar en niveles profundos, con tan solo, cerrar tus ojos e inspirar tranquilamente. Esto será muy importante, si lo que queremos es potenciar los efectos de la imaginación en nuestras vidas, ya que es uno de los principios fundamentales de la ley de atracción. La imaginación por si sola, podrá llevarnos a elevar nuestro espíritu, pero si no realizamos una petición con la mente, difícilmente se manifieste en nuestra vida lo que hemos imaginado.

Para lograr que nuestros deseos se manifiesten, debemos entrar a un nivel de meditación profundo. No importa si lo consigues por tan solo unos segundos o logras permanecer por varios minutos en estado de meditación. Lo importante es que nuestra mente tenga un objetivo. Dicho objetivo, deberá ser imaginado lo más real posible, y real, no solo significa con todos los brillos y colores, sino, con todos los sentidos. Si por ejemplo imaginamos la llegada del amor a nuestras vidas, no será tan importante el aspecto físico de la persona, como la imaginación de lo que esta nos provoca, como nos acaricia, como nos besa, como pronuncia sus palabras y como nos mira. Esto, acompañado de los sentimientos y sensaciones que percibimos de dicha persona, será tan importante, que condicionará nuestra futura relación. Si por el contrario deseamos una casa propia, debemos imaginar cada detalle, sentir cada textura, cada aroma.

Cuanto más parecida a la realidad sea nuestra imaginación en estado de meditación, más efectiva será nuestra creación consciente. Solo basta con intentarlo una y otra vez, para comenzar a ver cada pequeño resultado y poner en acción nuestras ideas, para que todo se manifieste más rápido. Recuerda que no importa como llegarán nuestras peticiones a nuestras vidas, solo debemos poner en marcha el motor que nos permite imaginar y crear a la vez.

Imagina una nueva vida… pronto se hará realidad.

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