Imposible es Sólo una Palabra

Todos, en algún momento de su vida, han soñado con ser alguien especial, alguien grande. ¿Quién no ha fantaseado con ser el que pega el jonrón ganador? ¿Quién no ha soñado con ser la reina de las fiestas? ¿Y cuántas veces no hemos soñado con ser ricos o exitosos, o ser felices en nuestras relaciones?

A menudo tenemos  grandes sueños y grandes aspiraciones. Desafortunadamente, nuestros sueños se quedan en eso – sueños. Y nuestras aspiraciones fácilmente se llenan de  polvo en nuestro ático.

Esto es un giro triste de los acontecimientos en nuestra vida. En lugar de experimentar aventuras emocionantes en la actualización del ser, nos vemos atrapados en la monotonía de la vida del día tras día sobreviviendo solo con lo indispensable.

Pero ¿sabes qué? La vida podría ser mucho mejor si sólo aprendemos a apuntar mucho más alto.

El problema más común en la fijación de metas es la palabra imposible. La mayoría de la gente se estanca pensando que no puede hacer algo, es demasiado duro, es demasiado difícil, nadie puede hacer esto.

Sin embargo, si todo el mundo pensara así  no habría ninguna invención, ninguna innovación, ningún descubrimiento ni logro humano.

Recuerda que los científicos quedaron desconcertados cuando echaron un vistazo a los humildes abejorros. En teoría, dijeron, era imposible que el abejorro pudiese volar. Desafortunadamente para los abejorros y abejas nadie se los dijo. Así que vuelan.

Por otro lado, algunas personas sufren porque tienen sueños totalmente extravagantes  y no actúan sobre ellos. ¿El resultado? Sueños rotos y  aspiraciones hechas jirones.

Si tú te limitas a ti mismo  con la duda y con tus supuestas limitaciones nunca serás capaz de romper con el pasado y con lo que crees que es imposible. Si llegas demasiado lejos en el cielo sin haber trabajado en dirección a tu meta, te encontrarás aferrado a un sueño imposible.

Prueba este ejercicio. Toma un pedazo de papel y escribe algunas de las metas en tu vida. Debajo de un encabezamiento, lista las cosas que “tú sabes que puedes hacer”. En otro encabezamiento, escribe las cosas “que tú podrías hacer”. Y en otro más, lista las cosas que “son imposibles de hacer para ti”.

Ahora mira todos los encabezamientos todos los días y esfuérzate para lograr las metas que se encuentran en las cosas  que “sabes que puedes hacer”. Chequéalos cuando seas  capaz de llevarlos a cabo. A medida que poco a poco seas capaz de revisar todos los objetivos bajo ese título, trata de alcanzar todas las metas en el otro encabezamiento que dice ‘es posible que pueda hacerlo”.

A medida  que las cosas escritas bajo el título “lo puedo hacer” se logran, cambia los objetivos que se encuentran en la lista  “imposible de hacer para mi” a la lista de cosas “que podría hacer”.

Mientras repites este proceso, te darás cuenta de que las metas que antes pensabas eran imposibles se vuelven más fáciles de lograr. Y lo imposible empieza a parecer posible después de todo.

Puedes ver que la técnica aquí no es limitar tu imaginación. Es apuntar alto, y empezar a trabajar hacia el logro de ese objetivo poco a poco. Sin embargo, no es sabio fijar un objetivo que es poco realista.

Aquellos que sólo sueñan con un objetivo final sin  trabajar duro terminarán decepcionados y desilusionados.

Por otra parte si hace cien años le hubieses dicho a alguien que era posible que el hombre fuese a la luna, se hubiese reído de ti. Si  les hubieses dicho que se podía enviar correo desde aquí hasta el otro lado del mundo en pocos segundos ellos te hubiesen dicho que estabas fuera de tus cabales. Pero, a través del puro deseo y la perseverancia, estos sueños imposibles ahora son realidades.

Thomas Edison dijo una vez que el genio es 1% inspiración y 99% transpiración. Nada podría ser más cierto. Por una parte para cumplir tus sueños, tiene que haber trabajo y disciplina. Sin embargo, toma nota de que el 1% tiene que ser un sueño grande, que no se logre fácilmente.

Pregúntale a cualquier rata de gimnasio y él o ella te dirá que no puede haber ganancias a menos que te pongas fuera de la zona de confort. ¿Recuerda el dicho: “Sin dolor no hay ganancia”? Eso es tan cierto como puede serlo.

¡Así que sueña, amigo! No te dejes atrapar con las limitaciones que tú percibes. Piensa en grande y trabaja duro para alcanzar esos sueños. A medida que te paras en la escalera del progreso descubrirás que lo imposible ha pasado a ser un poco más posible.


*Mi intención es inspirar a las personas para que descubran que la felicidad y la abundancia es la condición normal y natural de todos los seres humanos, y que existen recursos, personas y procesos que las pueden ayudar a transformar sus vidas para bien. *Soy venezolana * Maestra de Educación Básica *Estudiante de la Ley Espiritual

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