Inactividad vs. Actividad: Estrategias para Llevar a cabo Tus Propósitos

La inactividad es el principal elemento para el fracaso, por el contrario la actividad es todo lo que se necesita para lograr todo aquello que nos hemos propuesto. Todos nuestros logros empiezan a través del pensamiento, la mente es la que nos dicta si debemos o no realizar alguna actividad, sin embargo haciendo un breve repaso de tu vida te darás cuenta que en muchas ocasiones has planeado o por lo menos has pensado llevar a cabo una serie de actividades y finalmente estas tan sólo se han quedado en eso, en pensamientos; tu argumento principal ante esta situación ha sido “es que eso no depende de mi” ¿me equivoco?

Las estrategias para llevar a cabo tus propósitos resultan indispensables en estos momentos de tu vida, la falta de identificación con tu propio ser y tu futuro, ha hecho que consideres que los aspectos fundamentales de tu vida dependan de otras personas o acontecimientos, pero no de ti mismo, es más, en muchas ocasiones has desplazado tus propios propósitos porque consideras que existen “cosas” o acciones diferentes mucho más importantes y que por lo tanto deben ser llevadas a cabo, postergando tu idea inicial.

Las justificaciones son la mejor manera de acomodar nuestra inactividad y por supuesto, la mejor manera de fracasar, finalmente lo que obtienes gracias a estas justificaciones es una gran y continua frustración, empiezas a lamentarte de tus propios fracasos y dando la vuelta al círculo vicioso pierdes toda voluntad para emprender cualquier nueva acción, en muchas ocasiones incluso ves frustrados los propósitos que tienes en tu vida cotidiana.

Si no practicas ningún tipo de estrategias para llevar a cabo tus propósitos empezarás a acumular en tu interior aún más y más pensamientos negativos sobre ti mismo, finalmente serás una persona improductiva tanto en tu vida personal como en tu vida profesional, este tipo de actitudes tampoco te permitirán ser un buen líder, puesto que no darás el mejor ejemplo a quienes trabajan contigo y por supuesto, nadie logrará creerte en un futuro.

A continuación te vamos a presentar las más efectivas estrategias para llevar a cabo tus propósitos de manera tal que para ti la frustración y el fracaso sean parte del pasado y puedas pasar de tener una mente y un cuerpo inactivos a generar actividad positiva hacia ti y hacia quienes te rodean.

  1. Ten plena claridad en todas tus mentas.

Una vez tengas plena claridad en todo lo que deseas será muy fácil para ti proyectarlo positivamente, recuerda que en este aspecto todos los detalles deben estar completamente claros, de manera tal que en un futuro no tengas mayores dificultades, ni distracciones tratando de evadir o seguir caminos que no te has propuesto en los cuales finalmente no llegues a ningún propósito.

2       Identifica tus límites.

Eres un ser humano y por lo tanto deberás reconocer cuales son tus propios límites, no deberás eliminarlos como una labor titánica, tan sólo deberás empezar a corregirlos de manera paulatina y a tu propio ritmo, eso sí, sin detenerte nunca en este propósito.


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