La Religión y su aporte a la Riqueza y la Prosperidad

Una investigación reciente realizada con los norteamericanos demuestra que la afiliación  a una determinada religión, influye en la mayor prosperidad y riqueza de las personas, siendo los judíos los que más acumulan riqueza y los protestantes conservadores los que menos obtienen. En la media nacional se encuentran los católicos y protestantes norteamericanos, respecto a su riqueza promedio.

Independientemente de su religión, aquellas personas que asisten regularmente a los servicios religiosos y participan activamente, construyen una mayor riqueza que aquellas que no lo hacen, lo que es un dato significativo, curioso e importante descubrimiento de la investigación realizada por Lisa Keister en la Universidad del Estado de Ohio.

Se descubre en el estudio que la afiliación religiosa, influye en el comportamiento de las personas, la forma en la que se relacionan con su comunidad, su desarrollo y crecimiento, y la construcción de mayor o menor prosperidad futura. Siendo un valor que se pasa de generación a generación entre las familias, y que se ve reflejado en los estudios, ocupaciones de trabajo, sabiduría financiera, conexiones sociales, y otros factores que tienen mucha influencia en la obtención de mayor riqueza.

Se sugiere en el estudio, que la religión promueve valores y prácticas de ahorro financiero, inversión y forma de hacer el gasto, y estas herramientas pueden diferir entre cada una de las religiones y su propia fe que se profese.

Aunque podría decirse, que ciertos grupos religiosos como los judíos cuentan dentro de su personalidad y circunstancias de la vida, ciertas peculiaridades que les han favorecido la obtención de mayor riqueza, independiente de sus creencias, lo que si es cierto es que la familia tiene una importante influencia en la forma como las personas ahorran y se familiarizan con la administración del dinero, y la religión a su vez influye en las familias y su comportamiento.

En el estudio se observa que no solo las creencias influyen en la prosperidad, sino que también lo hace el nivel de participación en los servicios religiosos, mostrando que aquellos que lo realizan con mayor regularidad e interés, son por lo general más prósperos. Una de las razones de este descubrimiento se basa en que el mismo lugar es útil para conocerse con otras personas de la comunidad, relacionarse, hacer contactos, y por supuesto recibir doctrinas que promuevan la prosperidad.

Si la doctrina religiosa promueve la vida después de la muerte, este simple hecho puede limitar el deseo de ser más próspero en la vida actual, y más bien esperar a que en una próxima oportunidad se alcance las facilidades del éxito. En cambio, si eres conciente de que es mejor dar lo máximo en esta vida, que la prosperidad no es mala y que se puede compartir con ganancia para todos, entonces intentarás vivir acorde con este principio.

Bajo el mismo lineamiento, las creencias religiosas pueden convertirnos en más o menos conformistas con lo que tenemos, desear tener lo mínimo o perseguir acrecentar la prosperidad y bienestar, ser más agresivos en las inversiones y más propensos al riesgo o más conservadores y temerosos,  con mayor confianza y autoestima o menor. Todo este entorno de creencias influye en nuestra actitud hacia la vida, y consecución posterior de la riqueza y prosperidad.

Fuente: http://www.soc.duke.edu/~lkeister/http://sociology.osu.edu/

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