Mitos sobre el cerebro

Se dice que solo usamos el 10% de nuestro cerebro para motivarnos a que nos esforcemos cada vez más por aprender y desarrollar la inteligencia. Con seguridad en personas que han sufrido accidentes o que presentan enfermedades como el Alzheimer y pérdida de memoria, su cerebro no podrá funcionar a máxima capacidad, pero tampoco es que lo utilicemos tan poco como se dice. También es cierto que la motivación logra que nuestro desempeño cerebral mejore y se vean mejores resultados, pero no hay que quitarle méritos a la capacidad intelectual de las personas.

Se dice que la memoria que es ocasionada por eventos traumáticos y poderosos, como un accidente, una catástrofe natural, los episodios del 11 de septiembre contra las torres gemelas de Nueva York, o cualquier otro hecho que se vive y se siente, suelen quedar para siempre grabados en nuestra mente y recuerdo. Aunque es cierto que la memoria funciona mejor cuando están presentes las emociones en asocio, y que estos eventos suelen quedar fijados con mayor potencia en nuestra mente, los estudios demuestran que a la larga los recuerdos pueden desparecer, y ser reemplazados por otros, así como los detalles, sobre todo cuando no se tiene conciencia del evento.

Se dice que las capacidades mentales decrecen con el tiempo y con la edad, lo cual es cierto en algunos aspectos como las habilidades mentales, en donde se haría difícil competir con más jóvenes en juegos de memoria o agilidad para encontrar soluciones a retos o aprendizaje de un nuevo idioma. Pero también es cierto que con el tiempo, el juicio, la diversidad de lenguaje, manejo de conflictos y sabiduría, mejoran y son superiores, lo cual pone a los adultos en mejor posición y competencia.

Se dice que solo tenemos cinco sentidos, la vista el oído, el olfato, el gusto y el tacto, pero la realidad es otra, porque tenemos unos sentidos internos más sofisticados y muy útiles, si llegamos de reconocerlos. Estos sentidos se relacionan con el darnos cuenta de la posición de nuestro cuerpo, el sentido del dolor, el del balance, el sentido del paso del tiempo, la temperatura corporal, y la misma intuición. Los animales utilizan los sentidos sonares para moverse como los delfines, los pájaros ven los rayos ultravioletas, y otros utilizan las vibraciones para detectar los movimientos.

Se dice que el cerebro funciona como un computador, y a través de los tiempos le han dado connotaciones parecidas a las máquinas más modernas del momento, hasta el punto de que hoy en día se puede asimilar a un entorno virtual y telaraña similar a internet. Pero la verdad es que nuestro cerebro se diferencia, entre otras cosas porque existen las emociones que son una peculiaridad que no tienen las máquinas, y que son capaces de desestabilizar a cualquiera.

Así se podrían desmentir muchas cosas de se dicen, porque solo obedecen a paradigmas y creencias que nos hemos fijado en la mente hasta creerlas verdaderamente. Por ello, no todo lo que brilla es oro, ni las verdades son absolutas. No creas todo lo que te cuentan, ni te aferres a las creencias, porque las cosas pueden ser diferentes, y deberás estar dispuesto a cambiar.

Fuente de inspiración: Laura Helmuth – Myths about the brain

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