¿Piensas como rico o piensas como pobre?

Dicen, que lo que diferencia a una persona rica de una pobre es el pensamiento.

Cuando hablamos de dinero, los pensamientos que se nos vienen a la mente es que lo necesitamos para comprarnos tal cosa, para veranear en tal lugar o para permitirnos algo. Pero el dinero, para muchas personas, es solo producto de su trabajo y fuente de subsistencia. Y muchas de estas personas, piensan que el dinero que ocasionalmente les sobra, solo sirve para darse algunos gustos de vez en cuando. ¿Pero que pasaría si se privasen de esos gustos por algunos años? Seguramente, dejarían de ser pobres. Es una cuestión de principios y mentalidad. De preservar para las épocas de escasez. Porque cuando los ingresos decrecen, las personas comienzan a endeudarse. Y cuando las deudas aumentan, aumenta la pobreza. Por lo tanto, podríamos denominar riqueza como la acumulación del dinero. Las personas con mentalidad de pobreza dejan librada esta acumulación al azar. Compran lo deseado, luego ven de que forma se pagará.

Las personas mentalmente pobres se conforman con lo poco que tienen y  aceptan esa realidad. Si en algún momento tienen un ingreso extra, no lo guardan, lo gastan pensando que quizás no se podrán volver a dar el lujo de gastarlo. Muchas, suelen mirar con odio a las personas ricas, desconfiando de la forma en que han logrado generar tanto dinero. Generalmente suelen sentir culpa cuando hablan de dinero, pensando que generar grandes cantidades, los convertirá en seres deshonestos. Por lo tanto, una mentalidad pobre, tiende a la inmovilidad y a la falta de nuevos proyectos e ideas como generadores de dinero. Suponen que ni aunque se lo propusiesen conseguirían llegar a obtener mayores riquezas y culpan a factores externos de su situación.

Las personas mentalmente ricas asocian placer y estabilidad con su riqueza y disfrutan de ese valor agregado que les permite gozar de todas la cosas que desean, sabiendo que no se quedarán sin nada ni se endeudarán. Este pensamiento los enfoca en  generar mayor riqueza, una riqueza que teniendo ese tipo de mentalidad, nunca perderán. Son responsables de su propia economía y si en algún momento tienen que privarse de algo para permitirse generar ganancias aún mayores, lo harán. Las personas ricas disfrutan del dinero, porque saben que jamás se les terminará.

Todos podemos cambiar de mentalidad en cuanto a la riqueza o pobreza. Sólo es necesario comenzar a pensar diferente. Existen muchas personas con gran capacidad y potencial, que por el solo hecho de tener una mentalidad pobre, ni siquiera lo intentan. Cuando cada persona decida mentalmente ser rica, ya estará hecha la mitad del trabajo. Cuando una persona emprende una acción, ya sea ganar dinero extra o privarse de algún gusto semanal, estará comenzando a generar riquezas.

Aprender a ser rico es un derecho que debe nacer de cada uno. Hay suficiente riqueza en el mundo como para que cada uno de nosotros pueda convertirse en una persona rica. Rica en empeño, rica en decisión y por supuesto rica en mentalidad.

Advertisement