SER OPTIMISTA !!

SER OPTIMISTA !!

La tarea de “aprender a ser feliz” debe  ser un objetivo constante en todas las familias. Con la alegría no se topa nadie a la vuelta de una esquina, sino que hay que fomentarla día a día y una vez sembrada y cuidada esta comenzará a dar sus frutos los cuales se irán multiplicando.

La definición de optimismo que encontramos en el diccionario es “la propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable”.

Las personas optimistas son más felices por mirar el mundo con mejores ojos. Esta actitud los favorece en cuestiones de salud (se enferman menos o transcurren sus enfermedades de mucho mejor ánimo) , y además tienen más éxito en sus trabajos, sus estudios, relaciones amorosas o cualquier otra actividad que realicen.

El optimismo puede aprenderse. Considera que el optimismo está al alcance de todos con sólo adoptar lo que ella define como “mentalidad del cambio”: tener conciencia de que somos personas cambiantes, que crecemos cada vez, que nos arriesgamos a aprender algo nuevo y que el optimismo se incrementa cuando uno se da cuenta de que es dueño de su destino.

El optimismo se  descubre viendo  lo positivo en mayor medida que lo negativo. Un punto que debemos tener en cuenta es que El optimista sencillamente cree que hacer hincapié en lo negativo no resuelve los problemas sino que por el contrario los agrava. En cambio, viendo los aspectos positivos pueden sobrellevarse  los negativos e incluso resolverlos.

También podemos adquirirlo  por contagio y su asimilación será mayor cuanto más los presentemos encarnados en nuestro ser y nuestra conducta.

El optimismo si bien es cierto no es lo mismo que la felicidad van de la mano. Esta tendencia fundamental del hombre a la felicidad y la alegría supone un optimismo radical y realista fundado en la idea de que en el mundo hay muchas cosas buenas, valiosas, que todo es posible y conveniente alcanzar.

El optimismo supone hacer ese mismo esfuerzo para encontrar soluciones, ventajas y posibilidades.

Cuando un hombre es optimista, entonces se pone en la misma frecuencia con todos los pensamientos optimistas del Universo y atrae en su mente pensamientos iguales que lo carga de una gran fuerza. En ese momento, el hombre será ayudado no solo de su fuerza sino de todo el Universo y con esta a la realización de sus deseos y metas.

El optimismo proporciona paz interior a la persona, y esa paz proporciona una belleza serena que ilumina la personalidad.

Entonces podríamos resumir al optimismo: como una disposición positiva frente a una circunstancia o a la existencia en general. Se asocia por lo habitual con el buen ánimo para interpretar los sucesos de la vida cotidiana.

El optimismo es un indicio de buena salud mental e inteligencia emocional.

El optimista no es aquel que no ve las dificultades, sino aquel que no se asusta ante ellas, no se echa para atrás. Porque las dificultades son ventajas, maduran a las personas, las hacen crecer y como estamos en constante cambio nos enseña a seguir mejorando y a la vez puliendo con el fin de que forjemos un presente nuevo, lleno de energía positiva y felicidad para esperar un futuro con abundancia en todo aspecto.

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