Ser Rico es una Cuestión de Mentalidad

En todas las sociedades hay mayor cantidad de gente pobre que de personas ricas. Seguramente, te has preguntado cuales son los factores, además del dinero, que diferencian a las personas ricas de las que no lo son. Si quieres saber cual es el motivo, continúa leyendo y comienza a enriquecer tu vida desde ahora y para siempre.

La riqueza y la pobreza son estados que pueden revertirse. Habrás conocido gente pobre que se ha enriquecido y a gente rica que ha perdido todo lo que tenía. Tal vez sea más sencillo y cómodo ser pobre, pero si deseas convertirte en una persona rica y exitosa, deberás modificar algunos hábitos. Es evidente que las personas ricas, tienen una mentalidad diferente de las que no lo son. Esta es tu oportunidad para comenzar a pensar como una persona rica. De eso se trata, de que cambies tu mentalidad. Ya lo verás.

El momento en que se debe hacer todo lo posible para generar riquezas es en la etapa laboral. Una persona rica es la que puede lograr un estilo de vida soñado, sin tener que privarse de nada, conseguir los suficientes ingresos para solventar su vida cuando ya no tenga edad para seguir trabajando y mantener a sus hijos hasta que estos inicien su propia etapa laboral.

Serás verdaderamente rico, cuando seas capaz de generar suficientes ingresos que te permitan vivir sin tener que trabajar. La riqueza no se trata ni de lo que ingresa a tus bolsillos ni de lo que sale de estos, sino que se refiere a lo que te queda entre tus ingresos (dinero que ganas) y egresos (dinero que gastas). La riqueza es lo que se acumula en el tiempo.

El diezmo es la clave

El diezmo es el diez por ciento (la décima parte) de un valor. En este caso, es lo que deberás apartar de tus ingresos si quieres generar riquezas.

La clave del diezmo funciona de la siguiente manera: deberás apartar el diez por ciento de todo lo que ganes, de cada valor que ingrese a tu vida y no deberás utilizarlo bajo ningún motivo. Si tienes dificultades para guardarlo, puedes dárselo a una persona de confianza para que lo guarde por ti, depositarlo en una cuenta bancaria o crear una alcancía hermética de la cual no puedas sacar nada. Recuerda que esta será tu riqueza personal, si la utilizas, no tendrás nada cuando ya no puedas trabajar. Si surge algún tipo de improviso y necesitas dinero extra, solo tendrás permitido sacar el diez por ciento de tu dinero acumulado. Una vez que tengas suficiente dinero acumulado, podrás invertirlo para continuar acrecentando tu riqueza. Pero cuidado, podrás invertir hasta el 90 por ciento de tu riqueza personal, resguardando el 10 por ciento restante, por si no funciona tu inversión.

Sólo es cuestión de mentalidad

La riqueza debe estar relacionada con el placer del buen vivir. Las personas pobres, sufren por no llegar a pagar sus deudas, mientras que las ricas disfrutan del placer de serlo.

Las personas ricas:

  • Invierten para generar más riqueza, pero nunca lo invierten todo, siempre resguardan una parte para evitar quedarse sin nada.
  • Compran al contado. No generan más gastos comprando financiado, porque saben que las tasas de intereses son altas.
  • No solicitan préstamos bancarios por los cuales terminarían pagando mucho más dinero del solicitado, sino que ahorran hasta poder solventar el gasto deseado.
  • Piensan en grande, planifican su inversión y consiguen lo que desean a corto o a largo plazo.
  • No se privan de nada, pero encuentran el momento exacto para realizar cada acción.

Comienza con el diezmo personal y continúa con la mentalidad de las personas ricas y en poco tiempo tendrás increíbles resultados.

Recuerda que ser rico, es una cuestión de mentalidad. Ser pobre, también lo es.

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  • Rosa Muziotti

    La sugerencia de ahorrar el 10% de nuestros ingresos, acumularlo e invertirlo después es muy buena. Gracias.