Aprende a ser tu propio consejero financiero

Es una idea frecuente pensar que si tenemos algún problema o dificultad, lo mejor es acudir al especialista y experto para que nos ayude a resolver lo que nos aqueja. Así ocurre con la salud física y porqué cambiarlo para la salud financiera. Sin embargo, si te lo propones tu mismo podrás convertirte en tu mejor consejero financiero.

Por ello, existen los intermediarios financieros e inversionistas de bolsa, porque las personas tendemos a acudir a ellos, para que nos realicen las inversiones que necesitamos. Pero la verdad es que nadie mejor que tu, puede garantizar el éxito financiero, porque conoces tus necesidades, posibilidades, perfil inversionista, y objetivos. Podrás ser más confiable que ninguno, y podrás entregarle tu dinero sin ningún inconveniente. Pero para lograrlo, deberás por supuesto dominar la especialidad y mantenerte actualizado, en los diferentes mercados de inversiones y alternativas.

Si lograr ganar conciencia de que en la medida en que mejores tu conocimiento financiero, podrás encargarte de tus propios planes y metas financieras, con seguridad te estarás encaminando hacia el logro de tus objetivos. Porque nadie mejor que tu para hacerlo, y como añadidura lograrás economía y reducción de gastos, menos dependencia en agentes externos y agilidad en la toma de decisiones.

Es natural que un consejero o intermediario financiero, se preocupe por sus propias comisiones y ganancias, lo cual es nada malo porque al fin y al cabo es su propio negocio e ingreso, pero este simple hecho podrá influir en las decisiones sobre tus inversiones, en el acierto o desacierto, en el mejor logro o no. En cambio si tu mismo eres el encargado de las inversiones, entonces eliminarás este factor distractor para concentrarte exclusivamente en tomar las mejores decisiones financieras.

Otro aspecto que deberás tener en cuenta en el cobro de comisiones y pago de reciprocidades por el manejo de tus inversiones es que dependiendo de la negociación y pacto realizado, los montos mayores de inversiones pueden a salir perjudicados con el pago de altas comisiones, lo cual afectará el rendimiento de tu capital y la obtención de resultados financieros.

Lo anterior no indica que nunca debas acudir a profesionales expertos para que te aconsejen sobre tus finanzas e inversiones, en especial cuando se tarta de un mercado nuevo, en donde no cuentas con la suficiente y necesaria experiencia y conocimiento. Pero en la medida en que te vayas familiarizando con los conceptos y movimientos financieros, y te mantengas alerta a las novedades del entorno que influyen en su comportamiento, podrás ir dejando la dependencia y asesoría externa, para tu mismo dedicarte a tu negocio y bienestar.

Para aprender a ser tu propio consejero financiero, el primer paso obligado es aumentar tu conocimiento sobre el tópico y mercado en donde deseas incursionar, aceptar los consejos pero no depender exclusivamente de ellos, ir paulatinamente asumiendo las decisiones que te competen, usar las herramientas y técnicas disponibles para apoyarte en el acopio de información, seguimiento de las inversiones, análisis de eventos y toma de decisiones, así como dedicar el tiempo suficiente y a diario a tus finanzas.

Fuente de inspiración: Keelan Cunningham – Being your own financial advisor

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