Vivir libre de deudas

Pareciera un objetivo imposible de conseguir, el que puedas vivir libre de deudas, lo cual te aliviaría una pesada carga que llevas sobre tus hombros.

Cuando te encuentras próximo a retirarte y pensionarte, debes esforzarte por trabajar esos últimos años lo más fuerte posible para conseguir los ahorros que más puedas, y al mismo tiempo deberás agudizar tu inteligencia financiera para administrar cada vez mejor tu presupuesto de gastos. Dejar de gastar en aquellas cosas que no te producen el bienestar y placer suficiente, y solo invertir en lo que te de rendimiento y ganancia.

Si haces una lista de todos los gastos que realizaste en el día y en el último mes, con seguridad detectarás que gran parte de ellos fue malgastar el dinero. Alguna compra inútil que nunca usaste, alguna comida en exceso que no te cayó bien, el pago de un precio más alto por un artículo que hubieras podido comprar más barato a la vuelta de la esquina.

Si deseas realmente y sinceramente vivir libre de deudas, lo primero que debes hacer es un presupuesto de ingresos y gastos, lo más completo posible. Tomar los ingresos familiares y empezar a restar los gastos fijos como el arriendo o los servicios públicos, la inversión en educación y en la misma comida. A continuación deberás registrar todos aquellos gastos variables que se generan dependiendo de la situación, una salida a restaurante a celebrar alguna ocasión especial, uno que otro lujo que te das en la compra de un par de libros, las boletas de cine o de teatro, y la salida en el fin de semana a pasear con toda la familia por algún lugar cercano.

Notarás que cuando eres joven los gastos fijos son bajos y los variables a veces son desmedidos, y con la edad ocurre lo contrario porque te empiezas a comprometer con más gastos fijos, a veces necesarios y en otras no tanto, de tal forma que no te queda dinero extra para darte uno que otro lujo, o si lo haces te empiezas a endeudar y a pagar intereses, casi siempre costosos.

La cultura del ahorro se debe forjar desde niño, para que cuando crezcas aprendas de la disciplina financiera adquirida y no malgastes el dinero en artículos innecesarios y no te endeudes en gastos inútiles. El ahorro es muy necesario para reemplazar al crédito y las deudas costosas, y en lugar de pagar con tarjeta de crédito tus próximas vacaciones, sería más inteligente si las pudieras pagar con tus ahorros acumulados en el último año, o por lo menos gran parte de ellas.

La mejor manera de ahorrar es planear los gastos, desde las mismas compras de comida en el supermercado, para que no salgas con artículos que nunca vas a consumir o que no planeabas adquirir. Cuando llevas una lista de mercado, ganarás tiempo y dinero, porque te enfocarás en aquello que necesitas y no te antojarás de cosas que no son necesarias. La programación parece aburrida pero es muy eficiente para ahorrar dinero.

Ganar cada centavo de dinero requiere trabajo, así que no lo malgastes sin ton ni son. No desestimes las pequeñas sumas de dinero ni los centavos, porque en las pequeñas cosas se encuentra la clave del ahorro y el menor gasto. Puedes hacer la prueba con los centavos que te sobran de las vueltas de cada compra. Si te acostumbras a guardar las monedas en una alcancía, notarás en poco tiempo que has ahorrado una suma importante, que antes desperdiciabas y despreciabas, y ahora ahorras.

Recuerda que el crédito hace fácil la compra y te eleva tu ego al poder comprar cualquier antojo, pero a la larga te disminuye tus ingresos, te reduce la posibilidad de ahorrar, y te mantiene angustiado por las deudas infinitas que pareciera que nunca se acaban. Piensa inteligente, gasta menos, reduce o elimina tus hábitos de endeudamiento, y ahorra más.

Fuente: http://www.selfgrowth.com/

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