Hacer Siempre el Bien

Dentro de las filosofías de vida, hacer siempre el bien, se convierte en una de las herramientas más poderosas. Existen razones lógicas para ello, derivadas de las matemáticas que te indican que la suma siempre será más benéfica que la resta, y que en la competencia es mejor ganar en buena lid por los méritos propios que por las deficiencias de los demás.

Hacer el bien se identifica con todo tu actuar, pensar y sentir. En el accionar, basta con la simple ayuda de la gente que se encuentra a tú alrededor o por lo menos no afectarlos con tu mal comportamiento. El respeto a las normas y reglas de convivencia, hacer las cosas con transparencia y sinceridad, no ser afecto a contar chismes sobre los otros y menos si no están presentes, tener intensiones constructivas y amables, criticar los hechos y no a las personas, ser siempre una persona de fiar y digna de toda confianza y credibilidad.

Los pensamientos también son fundamentales para que tu actuación se oriente a hacer el bien. No maquinar venganzas ni revanchas, así exista el más mínimo derecho de defensa ante una agresión recibida, utilizar la mente para la creación y no la destrucción, avanzar y no retroceder. A veces creemos que si algo no es para uno, entonces que no sea para nadie, y entonces enfilamos los pensamientos a bloquear a los demás en lugar de ocuparnos por nuestro propio camino y construcción.

Las emociones también juegan su rol protagónico para que hagamos el bien, si alejamos el rencor y permitimos que el perdón se aloje, si dejamos la envidia de lado y las comparaciones odiosas, si nos alegramos por el éxito de los demás, en vez de sentirnos mal porque el  fruto no te corresponde, si seguimos el sendero espiritual y no el de Maquiavelo para conseguir los objetivos.

Hacer el bien puede ser tan fácil que es difícil entender el porqué no se convierte en una práctica normal y cotidiana. Si crees en el karma, ya tienes una razón de fondo para no agredir a otros, porque se te devuelve lo que siembres. Si crees en un ser superior, los cimientos se  estructuran sobre el bien. Si buscas en tu corazón solo cariño y amor recibirás, convirtiéndose en tu mejor consejero en las decisiones más complejas. El bien trae mucho bien, y si tu mente, cuerpo y emoción se sintonizan, no importa si para hacer lo correcto o lo adecuado,  sino simplemente para hacer el bien, te sentirás pleno y abundante.


CEO en Monbu Ofreciendo Soluciones Web integrales para Empresas y Emprendedores en la Era de la Información. Apasionado por el Crecimiento Personal y la Libertad Financiera, Creador de SecretosdeProsperidad.net

Advertisement