La Auténtica Felicidad Viene de Adentro

La vida no es el caramelo más dulce. A veces, cuando me siento como que si el mundo es demasiado pesado, miro alrededor y encuentro gente que sigue viviendo una vida fascinante y maravillosa. Y luego aparecen pensamientos en mi mente como burbujas que salen de la nada – “¿Cómo fue que su vida se convirtió en algo tan adorablemente dulce? ¿Cómo es que todavía consiguen reír y jugar a pesar de una vida estresante y ocupada? Entonces me detengo y observo por un rato… me doy cuenta de que tal vez comenzaron a trabajar en un lugar que se llama “yo”.

Así que, ¿cómo puede uno llegar a ser genuinamente feliz? El paso 1 es amarte a ti mismo.

Mi profesor de teología dijo una vez que “amar significa aceptar.” Amarse a sí mismo significa aceptar que no eres un ser perfecto y que detrás de las imperfecciones puedes encontrar un poco de valor que te haga capaz de descubrir formas para mejorar tu repertorio y recuperarte de tus errores.

La auténtica felicidad también se refiere a la satisfacción. Cuando estás satisfecho con el trabajo que tienes, la forma en que luces, con tu familia, tus amigos, con el lugar donde vives, con tu coche, y con todas las cosas que tienes ahora – en verdad sabes la respuesta a la pregunta “¿cómo hago para ser realmente feliz?”.

Cuando descubrimos una pequeña estrella en algún lugar de nuestro interior, esa pequeña estrella eventualmente nos conducirá a otra cosa, y a otra cosa más. Pero si te mantienes cuestionando la vida para arrojar luz sobre un tema y eso no te ha hecho bien alguno, entonces nunca serás capaz de encontrar la felicidad auténtica.

Yo creo que la vida es acerca de averiguar cuál es lo correcto y lo incorrecto, intentar y fracasar, ganar y perder. Estas son cosas que suceden tan a menudo como inhalar y exhalar. El fracaso se ha vuelto tan frecuente y necesario como el aire en la vida de las personas, pero esto no debe impedirnos ser felices.

¿Cómo ser realmente feliz a pesar de todas esas cosas? Te digo… cada vez que haces todo el esfuerzo posible para mejorar tu calidad de vida y tu ser, la vida te da puntos equivalente por eso aunque se trate de limpiar tu cuarto, ayudar a un amigo, cuidar de tu perro enfermo o fallar ante la Junta examinadora y volver a intentarlo,

Imagina la vida como un gran tablero de puntuación, como los que se utilizan en la Liga Nacional de Fútbol. Cada vez que das un paso adelante anotas puntos. No sería agradable mirar el marcador al final de cada juego y pensar “¡Vaya! hoy tengo un punto. Me alegro de haber hecho un tiro”, en lugar de verlo todo en blanco y negro y murmurar “Caray, ni siquiera di en el blanco hoy. Me gustaría tener las agallas para probar. ¡Podríamos haber ganado! y entonces seguiríamos adelante.

La auténtica felicidad no se trata de conducir el coche más rápido de la Fórmula 1, ni conseguir el premio del empleado del año, ni ganar el pago más alto en 13 meses o superar la cuota de ventas. En la vida a veces lo que más buscamos detrás de los premios más preciados no siempre se relaciona con lo más rápido, lo más fuerte, lo más valiente y ni siquiera con lo mejor. Entonces, ¿cómo puedes llegar a ser genuinamente feliz? Cada uno tiene su propia definición de “felicidad”. Para un escritor la felicidad puede significar lanzar tantos libros de mayor venta como sea posible. Para un novato de baloncesto la felicidad puede significar obtener el premio del novato del año. Para un mendigo la felicidad puede significar un montón de dinero. Para un hombre de negocios la felicidad puede significar el éxito. Ahora bien, ¿cómo llegamos a ser realmente felices? Simple. No necesitas tener las mejores cosas de este mundo. Se trata de hacer lo mejor con cada cosa pequeña y de dar lo mejor. Cuando te encuentras a ti mismo sonriéndole a tus errores y diciéndote “Oh, lo haré mejor la próxima vez”, llevas contigo una fuerte llama del poder de la voluntad para perseverar y esa llama se puede diseminar como un incendio entre los matorrales. Posees una buena disposición para levantarte de nuevo e intentarlo – eso es lo que hará de ti una persona realmente feliz.

Cuando aprendes a aceptarte a ti mismo y a tus propias faltas pasas del paso 1 del proyecto “cómo llegar a ser realmente feliz”. Mientras sepas cómo aceptar a los demás serás aceptado también. Mientras amas y sabes cómo amar recibirás amor en retorno diez veces multiplicado.

Una vez más me lanzan la misma pregunta “¿cómo convertirme en alguien realmente feliz?”. Me referiré a un amigo mío muy citado: “La mayoría de nosotros sabemos que la risa es la mejor medicina para los dolores y penas de la vida. Pero la mayoría de nosotros no sabemos que la mejor clase de risa es la risa sobre uno mismo. Entonces no sólo llegarás a ser feliz… llegarás a ser libre”


*Mi intención es inspirar a las personas para que descubran que la felicidad y la abundancia es la condición normal y natural de todos los seres humanos, y que existen recursos, personas y procesos que las pueden ayudar a transformar sus vidas para bien. *Soy venezolana * Maestra de Educación Básica *Estudiante de la Ley Espiritual

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