Técnica Básica de Meditación para Combatir el Estrés

Esta sencilla técnica de meditación para el estrés puede ser desarrollada en cualquier lugar (o casi en cualquier lugar) y en cualquier momento del día, especialmente cuando te sientas mucho más fatigado y consternado gracias a las diversas situaciones que debes vivir en tu día a día, esta requiere tan sólo unos minutos y sin lugar a dudas te hará sentir como nuevo después de llevarla a cabo.

Importancia de esta técnica de meditación para el estrés.

La palabra estrés se encuentra de moda y no sólo gracias a el considerable aumento de este entre los diferentes habitantes del mundo, gracias a factores sociales, económicos e incluso políticos cada vez más convergentes en la discordia y la desigualdad, sino también gracias a que en la actualidad es la condición que más enfermedades desencadena en las personas, alterando no sólo su capacidad mental habitual, sino también todas sus funciones corporales, es así como surgen enfermedades funcionales, especialmente del tracto digestivo, además de tensiones musculares, dolores de cabeza, entre muchos otros síntomas físicos.

Un organismo en estado de estrés activa todos sus mecanismos de defensa, por instinto el ser humano se siente atacado y su cuerpo responde para contrarrestar el ataque, esto es normal, lo realmente peligroso surge cuando estos mecanismos de defensa permanecen activados durante un largo tiempo y por lo tanto empiezan a alterar radicalmente las funciones básicas del organismo.

Es aquí donde una técnica de meditación para el estrés puede salvarte la vida, lo adecuado es llegar a practicar estados de meditación profunda, sin embargo nuestro propósito es que aprendas como llevar a cabo prácticas de meditación que puedan ser aplicadas con un poco más de rapidez  y efectividad, no obstante si puedes llegar practicar diariamente la meditación profunda, notarás como estás rápidas técnicas logran un efecto mucho más profundo y duradero.

Primero, encuentra un lugar relativamente tranquilo y desconecta tus teléfonos, o pide a alguien que se ocupe de ellos por ti durante unos pocos minutos, obviamente debes dejar la petición de no ser interrumpido.

Siéntate cómodamente, aflójate correas, corbata, de hecho si puedes hacerlo, lo más recomendable es despojarte de relojes, pulseras, aritos y cualquier otro tipo de bisutería. Siéntate cómodamente separando levemente tus piernas y reposa tus manos sobre tus muslos, cierra tus ojos y piensa que vas a dormir por un momento, respira profundo inflando tu estómago con muchas lentitud y exhala de la misma forma; realiza tres respiraciones de este tipo.

Siente como todo tu cuerpo se va distendiendo,  de no ser así, empieza voluntariamente a relajar tus músculos, te repito, envía a tu cuerpo la señal de que vas a dormir; mantén esta posición por algunos minutos hasta que sientas que tu cuerpo se ha liberado de la tensión que ha acabado de sufrir, recupera paulatinamente las funciones de tu cuerpo y abre los ojos lentamente.

Incorpórate con lentitud de nuevo a las funciones que estabas realizando, recuerda mantener un ritmo respiratorio adecuado durante todo el día, esto te ayudará a mantenerte activo y mentalmente equilibrado.


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