El Desayuno La Comida Importante Del Día

Hoy en día “verse bien” físicamente es uno de los aspectos que muchas personas se ponen como reto y que se observa especialmente en mujeres. Las féminas pueden pasar horas arreglándose para verse mejor y durante la mayoría del tiempo tienen presente en sus mentes –sobre todo a la hora de comer– todos aquellos consejos que ayudan a mantener una mejor figura y a levantar miradas.

Algunas personas se obsesionan con dietas estrictas que incluso pueden llegar a traer un desorden alimenticio que puede traer consecuencias negativas y no necesariamente te hacen reducir de peso.

Cuando se habla de rebajar nuestro peso corporal, automáticamente se relaciona esta acción con disminuir las porciones de comida y en muchas ocasiones hay quienes tienden a privarse del desayuno como una especie de dieta para quitarse los kilitos de más, sin considerar la calidad de los alimentos que se consumen y la cuota de ejercicio diaria que el cuerpo necesita.

Sin embargo, apoyándonos con el dicho: “desayuna como un rey, almuerza como príncipe y cena como un mendigo”, el desayuno es el plato más importante del día, pues un desayuno equilibrado contribuye a un reparto más armónico de las calorías, lo cual proporciona una ración de adecuada de nutrientes.

Varios estudios coinciden en señalar que el desayuno mejora el estado nutricional (grado en el que nuestras necesidades de energía quedan cubiertas mediante los alimentos que consumimos) y ayuda al cuerpo a absorber los nutrientes que requiere para iniciar el día.

Un desayuno equilibrado debe tener: cereales (proporcionan hidratos de carbono que aportan energía), lácteos (leche, yogurt, queso), frutas (para aportar las vitaminas hidrosolubles necesarias para el organismo) y derivados cárnicos en cuyos componentes se pueden obtener vitaminas, minerales, calcio, hierro, zinc fibras, proteínas e hidratos de carbono, que en conjunto representan entre el 20 y 25% de las calorías ingeridas a lo largo del día.

Consecuencias del ayuno

De acuerdo a una información divulgada en la página web www.alimentacion-sana.com, “algunas de las consecuencias de no consumir el desayuno son: decaimiento, falta de concentración y mal humor, debido al déficit de glucosa –nuestro principal combustible energético– que produce el ayuno. Hay que recordar que a primera hora de la mañana el organismo lleva ya entre 8 y 10 horas sin recibir ningún alimento. La falta de glucosa empuja a nuestro cuerpo a quemar otras reservas energéticas, lo que causa múltiples alteraciones en el normal funcionamiento orgánico”.

Cabe destacar que en muchas oportunidades, ayunar puede traer problemas digestivos que pueden traducirse también en mal aliento y enfermedades más graves como la gastritis.

En tal sentido, expertos en nutrición aseguran que el desayuno se puede considerar como un hábito alimentario que llega a condicionar el estado físico, psíquico y nutricional, no sólo de los niños y adolescentes, sino en personas de todas las edades. Si desea bajar de peso, tome en cuenta los alimentos que consume sobre todo a primeras horas del día, para mantener un organismo naturalmente equilibrado.

Gabriela Toro – Licenciada en Administración de Empresas.


CEO en Monbu Ofreciendo Soluciones Web integrales para Empresas y Emprendedores en la Era de la Información. Apasionado por el Crecimiento Personal y la Libertad Financiera, Creador de SecretosdeProsperidad.net

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