Yoga. Parte II. Mejora tu calidad de vida.

Beneficios del yoga

El principal rasgo del yoga es que ayuda a canalizar la energía positiva, además de los tantos beneficios que aporta a nivel físico y mental.

Mejora la circulación sanguínea, por tal motivo, colabora en la prevención de problemas cardíacos.

También disminuye la producción de cortisol, hormona causante del estrés.

Modela la figura, ya que cuando realizamos yoga, quemamos calorías y tonificamos los músculos.

Numerosos estudios han comprobado que las personas que practican esta disciplina, desarrollan y amplían notablemente su memoria, coordinación y potencian su inteligencia.

Practicar yoga, ayuda a respirar mejor, realiza significativos cambios en la postura corporal y reduce pensamientos negativos porque ayuda a balancear las emociones.

Con la práctica, conseguiremos reforzar nuestro sistema inmunológico y descansaremos de manera más placentera, sin necesidad de recurrir a químicos que nos permitan dormir mejor.

Mejora la percepción de los espacios físicos, haciéndonos tener mayor consciencia de nuestro cuerpo y sintiéndonos más estables. Gracias al equilibrio logrado, prevendremos caídas y golpes.

Nuestro sistema nervioso, también se encontrará equilibrado, nos encontraremos relajados.

Practicar esta disciplina reduce el colesterol. Se ha comprobado que personas con diabetes, por ejemplo, al realizar yoga, disminuyeron el nivel de azúcar en sangre.

Ayuda a prevenir y combatir la celulitis ya que, cuando tensamos y posteriormente relajamos los músculos, se produce un auto – drenaje linfático.

Al trabajar con el peso de nuestro propio cuerpo, fortalecemos no sólo los músculos, sino la masa ósea, previniendo enfermedades como la osteoporosis, sin correr el riesgo de lesionar ninguna parte de nuestro cuerpo.

La flexibilidad es otra de las cosas que se amplía al practicar yoga.

Los cambios que provoca el yoga son naturales y permanecen en el tiempo si se sigue practicando.

Recomendaciones para la práctica del Yoga

En principio, el yoga nos parecerá difícil de practicar, pero con constancia, lograremos la flexibilidad que cada postura requiere. Es importante no forzar ningún músculo, llegar hasta donde el cuerpo pueda avanzar, pero sin dejar de lado ninguna postura; con el tiempo, podremos adoptar la que más nos beneficie.

Se recomienda realizar los ejercicios de yoga bien temprano, por la mañana y hacerlo en un sitio limpio y oxigenado. Los movimientos deben ser pausados y armónicos. El yoga debe practicarse en el piso, de ser posible en un cuarto apartado, con la menor cantidad de objetos posibles, para no dispersar la mente. Debe ser un sitio libre de ruidos y molestias. Si el suelo nos parece muy rígido, podemos colocar una manta o una colchoneta. Con respecto a la indumentaria, ésta debe ser liviana, permitirnos movernos sin dificultad y estar descalzos. Es fundamental que nos sintamos cómodos.

Es ideal, a la hora de realizar los ejercicios, hacerlo con el estómago vacío. Si hemos ingerido algo antes, tendremos que esperar al menos una hora.

Si bien no es necesario alimentarnos de una manera determinada para sentir los beneficios del yoga, existen alimentos que nos servirán para potenciar sus efectos. Los yoguis, realizan una dieta vegetariana a base de verduras, legumbres, cereales, frutas y hortalizas. Esto se debe a que son más sanos y son los que menos contaminación poseen. También consumen productos lácteos y sus derivados, pero se excluyen todo tipo de carnes y huevos, por considerarlos altamente contaminantes y peligrosos desde el punto de vista dietético y ecológico.

El yoga es una técnica que nos permitirá que tanto cuerpo y mente se sientan mejor de manera integral. Nos aportará paz mental y equilibrio en las funciones vitales y en todo nuestro cuerpo. Si nuestro organismo funciona bien, responderá de mejor manera ante cualquier dolencia o dificultad. Esta disciplina colaborará en la evolución de nuestro ser a nivel físico y psíquico. Aprenderemos a respirar, a relajarnos y a conocer nuestro cuerpo. Los practicantes de yoga se caracterizan por ser personas pacíficas, de aspecto jovial, saludables y longevos. Otra característica por la que podemos reconocer a una persona que realiza yoga, es su postura corporal: recta, pero con movimientos armónicos, se encuentran relajados, pero con los hombros erguidos. El yoga definitivamente, es una de las disciplinas más completas a la hora de hablar de cuerpo, mente y funcionamiento de ambos. Solo quienes la practican, conocen sus beneficios. Si queremos conocer los secretos de las personas que emanan vitalidad, deberíamos empezar por realizar esta práctica.

Intentar no cuesta nada y tal vez, con la práctica podamos sentir que gracias a ello ha cambiado nuestra vida.


CEO en Monbu Ofreciendo Soluciones Web integrales para Empresas y Emprendedores en la Era de la Información. Apasionado por el Crecimiento Personal y la Libertad Financiera, Creador de SecretosdeProsperidad.net

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