Cada Día eres el Producto de tus Decisiones

Todos los días estamos tomando decisiones. Desde el momento en que te levantas hasta el momento en que te acuestas de nuevo. Por eso no tiene importancia lo que hayas sido en el pasado, tampoco importa quien eres ahora, recuerda siempre que lo que importa es quien puedas llegar a ser.

Cada vez que queremos superarnos y dar un paso hacia adelante, siempre nos encontramos con algún viejo hábito que nos arrastra justo hacia el lugar del que estamos tratando de huir. Pero allí es donde cada uno debe tomar su decisión. Es muy común que los primeros intentos de superación caigan siempre en los mismos errores del pasado, pero no te preocupes, el progreso debe ser progresivo. Me gusta usar este juego de palabras porque cuando he intentado liberarme de un mal hábito y tomo una decisión radical para elimarlo, generalmente termino cayendo en un hábito todavía peor. Lo digo porque me ha pasado en algunos casos. Lo que sucede es que los hábitos tienen energía acumulada, lo que se conoce como moméntum. Si de un momento a otro quieres frenar ese moméntum, pues te vas a enfrentar a una gran fuerza.

A la hora de eliminar malos hábitos, lo mejor que se debe hacer es irlos reemplazando con los buenos hábitos, de una manera tan natural como cuando desarrollaste el mal hábito. Pues no tuviste que hacer un gran esfuerzo para crearlo, simplemente lo fuiste desarrollando y acumulaste energía allí.

Pero para ir desplazando poco a poco estos viejos amigos que no quieren irse tan fácil, tienes que tomar a diario decisiones. La mejor que puedas, cada día toma la decisión de desarrollar ese nuevo hábito constructivo. Si por alguna razón caes en tu viejo patrón de comportamiento, ignóralo, caíste muchas veces antes de aprender a caminar, no puedes esperar menos ahora. Pero siempre mira hacia adelante, no te quedes contemplando el fracaso. Si caes, sacúdete el polvo y sigue el camino como si nada. Verás que poco a poco se irá debilitando ese viejo hábito. Porque le estás quitando tu atención , le estás quitando tu energía, ya no le estás alimentando más, y está condenado a extinguirse. Solo no te dejes vencer por un tropiezo y dile siempre a ese viejo hábito “no tienes poder sobre mí, no te alimento más”. No estás condenado para siempre a vivir de tus errores. Tu decides quien quieres ser cada día, eres el producto de tus decisiones.

¡Decide Hoy quién quieres SER!


CEO en Monbu Ofreciendo Soluciones Web integrales para Empresas y Emprendedores en la Era de la Información. Apasionado por el Crecimiento Personal y la Libertad Financiera, Creador de SecretosdeProsperidad.net

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