Confianza En Sí Mismo — Historia De La Familia Y El Burro

Como mencioné en mi artículo Confianza en sí mismo, para lograr lo que uno se propone en la vida es imprescindible tener gran confianza en sí mismo. Sabemos que “la confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito” y que es necesaria para lograr el éxito y la felicidad.

Con confianza en sí mismo se estará en condiciones de aprovechar las oportunidades que nos presenta la vida. La confianza en sí mismo es algo que se adquiere y que se convierte en un hábito. Con confianza en sí mismo se puede lograr lo que otras personas pueden pensar que es imposible realizar. Con confianza en sí mismo se acepta la responsabilidad por sus propias acciones, se tiene una actitud equilibrada, se es flexible ante las acciones de otras personas, se acepta el cambio como algo normal en la vida, se actúa sin tener en cuenta las opiniones de terceros.

Las opiniones de terceros, muchas veces en algunas personas, influyen de alguna manera sobre los sueños que se tengan, sobre las metas que se han fijado, sobre los planes de acción que se establezcan para concretar una idea e igualmente sobre la autoestima. Seguramente nosotros conocemos a ciertas personas que les gusta pedir la opinión a varias personas sobre alguna decisión que desean tomar.

Hay una historia que leí hace años que me impactó sobre las opiniones o críticas de terceros. Recientemente la he vuelto a leer gracias a un email enviado por un amigo y como es muy pertinente al tema que estoy tratando deseo compartirla con ustedes. Es la historia de la Familia y el burro.

Había una vez un matrimonio con un hijo de doce años y un burro; que decidieron viajar, trabajar y conocer el mundo. Así, se fueron los tres con su burro.
Al pasar por el primer pueblo, la gente comentaba: “Mira ese chico mal educado; él arriba del burro y los pobres padres, ya grandes, llevándolo de las riendas”.
Entonces, la mujer le dijo a su esposo: No permitamos que la gente hable mal del niño.
El esposo lo bajó y se subió él. Al llegar al segundo pueblo, la gente murmuraba: “Mira qué sinvergüenza ese tipo; deja que la criatura y la pobre mujer tiren del burro, mientras él va muy cómodo encima”. Entonces, tomaron la decisión de subirla a ella al burro, mientras padre e hijo tiraban de las riendas.
Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba: “Pobre hombre. Después de trabajar todo el día, debe llevar a la mujer sobre el burro! y pobre hijo ¡qué le espera con esa madre!”
Se pusieron de acuerdo y decidieron subir los tres al burro para comenzar nuevamente su peregrinaje.
Al llegar al pueblo siguiente, escucharon que los pobladores decían: “Son unas bestias, más bestias que el burro que los lleva, van a partirle la columna!”
Por último, decidieron bajarse los tres y caminar junto al burro.
Pero al pasar por el pueblo siguiente no podían creer lo que las voces decían sonrientes: “Mira a esos tres idiotas: caminan, cuando tienen un burro que podría llevarlos”.

La confianza en sí mismo nos permite actuar de acuerdo a nuestros propios pensamientos, a nuestros valores, con firmeza y decisión sin tener cuenta lo que otras personas puedan pensar, decir o actuar; así como también sabiendo que las decisiones que tomemos posiblemente, nunca, serán de la aprobación de todas las personas ni que podamos contentar a todos.

Bruce Jenner, considerado el “mejor atleta del mundo” al obtener la medalla de oro en decatlón en la Olimpiadas de Montreal, Canadá, en 1976, en su libro Finding the Champion Within (Encontrando al campeón que está dentro de uno mismo), expresa: “he descubierto que nuestra actuación en la vida es un reflejo de la imagen que tenemos de nosotros mismos”.

Con confianza en sí mismo seremos invulnerables a las críticas destructivas y tendremos la capacidad para aceptar las críticas constructivas y seremos tolerantes con los demás. Al tener confianza en sí mismo tendremos la habilidad necesaria para aceptar y adaptarnos a los cambios que son consecuencia del progreso y desarrollo; de reconocer los errores que cometamos y ser capaces de corregirlos; de poder actuar, cooperar y comunicarnos con otras personas; de tratar a otras personas con respeto, benevolencia, generosidad y justicia.

La confianza en sí mismo es indispensable para lograr el éxito y la felicidad.

Por Pedro Carranza: Peruano, nacido en el Callao. Estudió primaria y secundaria en Lima en los Colegios SS.CC. Recoleta y Colegio Militar Leoncio Prado. Ha realizado estudios en la Escuela Militar de Chorrillos y en la Escuela de Ingeniería del Ejército del Perú; en la École Militaire de Saint Cyr-Coëtquidan y en l’École du Génie en Francia; en la Universidad del Pacífico, en Lima; en la University of Houston, Texas, en Pennsylvania State University y en Harvard Business School.


CEO en Monbu Ofreciendo Soluciones Web integrales para Empresas y Emprendedores en la Era de la Información. Apasionado por el Crecimiento Personal y la Libertad Financiera, Creador de SecretosdeProsperidad.net

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  • Roberto

    Muy buena historia y relato sobre la confianza, pero falta algo en la historia, o como yo la conozco, al final el burro muere debido a tantos cambios de peso.