El Conocimiento también tiene fecha de vencimiento

En alguna época previa se consideraba que el poseedor de la información y el conocimiento, era un verdadero sabio y receptor de una inteligencia superior. Se le asignaban las labores más complejas y era digno de toda la confianza de la alta gerencia y juntas directivas. Unos verdaderos especialistas en su ramo y guías de la técnica y el negocio.

Pero en la medida que en la información crece exponencialmente, se modifica y se recrea permanentemente, el conocimiento derivado de ella ya no es suficiente, porque se hace necesario mantenerse al día y vigente en la actualización, la cual es inimaginable. Se empezó a reconocer que el conocimiento también tenía fecha de vencimiento, y por lo mismo se debía renovar, desechar, e incorporar con los avances. Al buen estilo de la leche, hay que estar revisando la fecha de vencimiento todos los días, y reponiendo la vencida.

Sin embargo, el conocimiento no tiene su vencimiento en etiqueta, ya que dependiendo del tema puede comportarse como un alimento más o menos perecedero. La tecnología, y lo equipos que se derivan de ella, son altamente perecederos, lo cual exige ir a la vanguardia de la información, inscribirse a las revistas de novedades, participar de foros y revisar las noticias a diario. Aunque realices todo esto, no te garantiza el estar al día y a la moda, porque las aplicaciones e implicaciones de un nuevo desarrollo tecnológico se entretejen en cada segundo e impactan dependiendo de quien las asuma como propias.

La mejor manera de mantenerse vigente y evitar desaparecer como los dinosaurios, es el contacto con la gente joven, sus costumbres y tendencias, el diálogo regular te permitirá sondear si están más o menos desactualizado, más o menos cercano a la fecha de vencimiento, más o menos necesitado de reconversión urgente.

El conocimiento también tiene fecha de vencimiento, y por ello no debes aferrarte a los éxitos del pasado, ni a los triunfos que alcanzaste, porque si repites de nuevo la estrategia y las acciones, estarás más destinado a equivocarte que a acertar. Sea porque los competidores ya te han emulado, los clientes están inmunes, el entorno se ha movido, o las necesidades han cambiado.

Cuídate de los momentos de inmenso éxito, para cambiar lo que venías haciendo, las repeticiones no son buenas ni siquiera en las películas, y mucho menos en la vida diaria. ¿Cuál es la fecha de vencimiento de tus conocimientos?


CEO en Monbu Ofreciendo Soluciones Web integrales para Empresas y Emprendedores en la Era de la Información. Apasionado por el Crecimiento Personal y la Libertad Financiera, Creador de SecretosdeProsperidad.net

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