El Miedo a Equivocarse

A muchas personas les atormenta tomar algunas decisiones, incluso pueden tener el mejor negocio de los tiempos en una idea, pero no hacer nada para ponerlo en marcha, solo por el miedo a no triunfar.

La manera más práctica de ir desterrando este miedo es cambiando la actitud y la manera en que se perciben los fracasos. Si en lugar de darle tanto poder y energía a ese suceso pasajero, se aprendiera a verlos como maestros, mucho sufrimiento se podría ahorrar.

Cuando estamos en el camino de la vida, siempre tendremos que aprender algo nuevo, y en el proceso de aprendizaje tendremos que derramar unas cuántas gotas de sudor. No hay recompensa sin esfuerzo.

Así que cada vez que intentes aprender algo nuevo te costará algunos ergios. Esa es la inversión que tendrás que hacer para lograr la maestría en algo.

¿Quieres obtener tu libertad financiera?, pues bien, tendrás que empezar a aprender cómo conseguirla y conservarla. Porque la libertad financiera no se consigue con el dinero. No es lo mismo la Riqueza que tener mucho dinero. Si estás esperando ganar la lotería para obtener tu libertad financiera, estás pisando arena movediza.

Si quieres ir por un camino más seguro, por supuesto un poco más lento, dependerá de tu proceso de aprendizaje. Pero manteniendo esta actitud todo el tiempo, lograrás superar el fracaso fácilmente, es más, la palabra “fracaso” se borrara de tu mente.

El fracaso se convierte en un aliado, en un instructor, por cada caída te levantarás con más fuerza. La belleza está en el ojo que la mira, recuerda la parábola “veremos“, que nos enseña que incluso las circunstancias negativas se pueden convertir en bendiciones.

Contemplar un error o un fracaso como tal, es darle el poder de derrotarte, por cada posibilidad de fracasar también hay una de ganar. Entonces, por qué simplemente no miras la otra cara de la moneda. Si por alguna razón fracasas, no importa, vuélvelo a intentar.

Mientras no pierdas la vida en el intento, ¿cuál es el problema entonces? ¿A qué le temes? ¿a perderlo todo? y ¿qué es todo? Viniste al mundo sin nada y te irás sin nada. Nunca pierdas la oportunidad de cultivarte y superarte.

Me encanta este sabio dicho del libro de los Proverbios: “Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; Y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia.

En realidad es lo único que nos queda, el cuerpo y las riquezas materiales solo nos sirven de instrumentos para lograr algo. ¿Qué es ese algo? Descubrir quienes somos, alcanzar nuestra realidad y vivir en ella. La Automaestría y nuestro propósito universal e individual. Por ello, no debes poner la materia en primera instancia porque son instrumentos pasajeros, cuando termines tu peregrinación por esta Tierra, no te llevarás nada material de lo que hayas conseguido. Solo te quedará tu consciencia y tu estado de desarrollo espiritual.

Esta es la importancia del crecimiento interno, del desarrollo integral, la Riqueza interior dura para siempre.

¿Recuerdas la famosa enseñanza del gran Maestro?: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

No me malinterpretes, no soy ningún pastor ni nada por el estilo, ni mucho menos te estoy intentando convertir. Lo que pasa es que me gusta citar algunas enseñanzas contenidas en la Biblia. Pero no te extrañes que de vez en cuando también te cite un texto del Bhagavad Gita, o parábolas budistas, o alguń texto de los Yoga Sutras, o cualquier otro Gran Libro que merezca la pena estudiar.

Volviendo al tema, miremos lo que dice: no acumules tesoros terrenales (la polilla y el orín corrompen, destacando la naturaleza efímera de la materia), más bien acumula tesoros en el cielo (el plano espiritual, donde la consciencia se hace permanente),  lo que dura para siempre según estas palabras son los tesoros celestiales, ¿pero cuáles son esos tesoros en el cielo?. Bueno, estoy seguro que cualquier buen cristiano tendrá una buena respuesta, pero vamos a darle otra perspectiva.

Los tesoros en el cielo, podrían considerarse aquellos tesoros de naturaleza espiritual, de naturaleza interna. Como lo dice el proverbio que cite más arriba, adquirir Sabiduría, la Sabiduría podríamos considerarla un tesoro espiritual, así que entre más acumulemos Sabiduría, mayor crecerá nuestro tesoro en la bóveda celestial. Claro está, no será esta el único tesoro que se pueda acumular, pero para nuestro caso, me sirve perfectamente de ilustración.

Lo que quiero decir, es que no temas a equivocarte nunca. Siempre puedes volver a intentar, Try, Try and Try (Intenta, Intenta, Intenta) hasta que lo logres. Porque cada vez que estás intentando estás aprendiendo, y cada vez que aprendes estás creciendo y dando un paso más en tu progreso personal y espiritual.

Todo lo que tienes es un resultado de tu crecimiento personal, de tu desarrollo interno depende el progreso externo, es decir, lo que aparentas externamente, es un reflejo de tu interior. Por eso te digo que no te preocupes por la apariencia externa, concéntrate en desarrollarte internamente (acumular tesoros en el cielo) y, volveré a usar una frase bíblica, “Todo lo demás, te será dado por añadidura”.


CEO en Monbu Ofreciendo Soluciones Web integrales para Empresas y Emprendedores en la Era de la Información. Apasionado por el Crecimiento Personal y la Libertad Financiera, Creador de SecretosdeProsperidad.net

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