El Remedio Para Todos los Vicios

¿Has oído el refrán “Una mente desocupada es el taller del diablo”?

Bueno, vamos a tratar de entender bien este dicho. Cuando se habla de una mente desocupada estamos hablando de una mente sin propósito, una mente vacía y distraída.

Cuando el hombre en su proceso evolutivo se va desarrollando, el hombre que trasciende su naturaleza animal es aquel que desarrolla su naturaleza intelectual. Verás los animales actúan por instinto, ellos no pueden controlarse cuando el instinto los sorprende.

Pero el hombre en cambio, en la medida que evoluciona, aprende a controlar y a sublimar su instinto, sin embargo, esto no lo hace invulnerable a caer bajo cualquier sugestión en un momento desprevenido. Cuando una persona va creciendo y madurando se va haciendo consciente de lo que quiere, sabe lo que es bueno y lo que es malo, y así mismo decide que quiere para sí mismo.

En este proceso, una persona descarta las cosas que no quiere para sí mismo, y las rechaza casi que automáticamente. Por ejemplo, hoy en día las personas son conscientes de que fumar es malo para la salud, y muchas no lo hacen de manera consciente. Por tanto, si una de estas personas se encontrara en una situación donde se le ofreciera fumar, lo rechazaría de inmediato, porque tiene una barrera de defensa consciente, que le hace tener una posición firme e inquebrantable. Se podría decir que tiene dominio de sí misma y autocontrol. Por tanto, sería poco probable que esta persona cayera en el vicio de fumar.

Pero, veamos entonces otro tipo de persona, incluso las que saben que fumar es malo caen en él, y no es porque no lo sepan, sino porque hay una sutura en la, digámoslo así, mente consciente, esa sutura es como un punto de vulnerabilidad que puede ser causado por alguna presión, estrés, nervios, miedo… Lo mismo sucede con el alcohol o cualquier tipo de drogas. Todos hemos oído de casos de personas completamente sanas y que llevaban vidas plenas, y en un momento dado su vida se viene abajo porque caen en algún vicio. Alcohol, drogas, y todo lo que se te ocurra.

Ahora, ¿por qué una persona así habrá caído en algo que en momentos más lúcidos habría rechazado con gran firmeza y determinación? Las personas no caen en los vicios por la ignorancia, sino por momentos de debilidad, en momentos en que te haces vulnerable a cualquier tipo de sugestión.

Los seres humanos, por su propia naturaleza, por sus propias creaciones de naturaleza animal, y por antiguos patrones de hábitos destructivos, tienen la tendencia a caer en comportamientos de naturaleza animal salvaje. Sentimientos de ira, lujuria, bajas pasiones, satisfacción de los sentidos, placeres, experiencias extrasensoriales… Todo esto es lo que esa naturaleza salvaje instintiva nos llevaría a hacer si no tuviéramos desarrollado el intelecto. Y sin embargo, a veces estos instintos nos controlan.

En estado consciente una persona tiene control sobre sí mismo, en estado sereno, una persona podría controlar su parte salvaje. El problema es que por falta de maestría, que aún no hemos desarrollado, podemos caer bajo el dominio de ese yo inferior, de ese yo animal. Y todos saben que el animal es insaciable, siempre quiere más y más, sin medirse y sin colocarse límites. Digamos que ese animal irracional, es al que debemos conquistar en nuestro proceso evolutivo.

Es lo que nos diferencia de los animales, porque hemos desarrollado el intelecto, el hombre racional supera al hombre animal. Una mente desarrollada jamás caerá en un vicio, porque su mente vibra a un nivel muy superior del animal.

Una mente creativa, siempre encuentra su mente ocupada de pensamientos elevados, pensamientos poderosos que tendrán bajo dominio la naturaleza animal. Y poco a poco irá trascendiendo su naturaleza animal, por el proceso de evolución. Es algo natural e inevitable.

Cada vez notamos que cierta porción de la humanidad se hace más tolerante, más comprensiva, más consciente, esa parte de la humanidad que va superando su naturaleza inferior y deja de convertirse en una bestia destructiva, tanto para el planeta como para los que habitan en él.

Entonces, al referirnos a una mente desocupada, estamos hablando a una mente sin control, una mente a la deriva que no tiene dirección ni mando sobre sí mismo. Aquellos seres que actúan de acuerdo a las circunstancias sin tener un carácter definido.

James Allen, en su libro “Como un hombre piensa”, dice lo siguiente:

“Siembra un pensamiento y cosecharás una acción,
Siembra una acción y cosecharás un hábito,
Siembra un hábito y cosecharás un carácter,
Siembra un carácter y cosecharás un destino.”

Cómo vemos aquí, todo parte de un pensamiento, y para que haya un pensamiento, también tiene que haber una mente, la mente es el vehículo del pensamiento, por tanto, nuestros pensamientos determinarán nuestro destino.

El Autor también dice “Aquel que se ha conquistado a sí mismo, ha conquistado el Universo.” Es un libro muy bueno, lo recomiendo, también uedes escuchar y descargar el Audiolibro “Como un Hombre Piensa” en  nuestro sitio web.

Una mente sin oficio, totalmente distraída en los sentidos, se hace vulnerable a cualquier sugestión externa, así mismo a cualquier tendencia instintiva. Podría reaccionar a las circunstancias de manera inesperada y espontánea, respondiendo a su instinto.

Pero el hombre que cada día está en su proceso creativo, que tiene su mente llena de aspiraciones y sueños, metas, planes, visión, imaginación, creatividad, nunca caerá bajo una influencia inferior. Es la meta del hombre la Automaestría, es la razón por la que estamos aquí.

“Enseñorear la Tierra…”

¿Cómo podría conquistar el mundo que le rodea, aquel que no logra conquistarse a sí mismo?

No todas las personas que caen en algún vicio, necesariamente son personas con poco intelecto, ni tampoco significa que no sean creativos. Como lo mencioné anteriormente, un momento de emociones intensas podría abrir la puerta para perder el control. Un momento de depresión podría abrir la puerta para que alguien buscara el alcohol como salida, un momento de estrés intenso podría hacer que alguien encontrara en el acto de fumar una sensación ilusoria de liberación, a lo cual se puede hacer adicto a dicha sensación. Simplemente por el momentum que se construye.

Allí es donde vienen los problemas, se desarrolla un hábito tan fuerte que termina por tomar el control de la persona, incluso aunque la persona fuera consciente de dicho mal. Pero como todo es energía, los pensamientos son energía, ese hábito ha construído un momentum que no podrá ser derrocado con la simple fuerza de voluntad, a menos que tuvieras una muy grande.

¿Has notado que la mayoría de las personas que han pasado por la drogadicción, o el alcoholismo, terminan en algún grupo religioso? Lo que sucede es que como lo mencionamos anteriormente, para tener control sobre el yo inferior, se debe trascender su propia naturaleza.

Los pensamientos de naturaleza superior, como el Amor, Devoción, Adoración, y todos los pensamientos que se puedan generar por medio de un culto o estilo de vida espiritual, son muy poderosos e inevitablemente lograran llevar al hombre muy por encima de su naturaleza animal.

Así, llegamos a la conclusión que la manera en la que el hombre será libre de todos sus vicios, es sublimando sus pensamientos.

¿Cómo sublimar la conciencia?

Lo que un hombre piensa y siente determina su personalidad y también las circunstancias que le rodean. “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él” Proverbios 23:7

El hombre se construye a sí mismo con sus propios pensamientos, por ello la importancia de determinar qué tipo de pensamientos permitimos albergar en nuestra mente.

Si quieres elevar tus pensamientos y mantenerte por encima de esa naturaleza inferior, trascendiéndola de manera natural, lo que debes hacer es mantener tu mente ocupada con pensamientos de elevada vibración, lee un poema, lee un buen libro, escucha música que te eleve, mantente en estado creativo.

Aprende a tocar un instrumento, aprende a pintar, escribe, haz planes para tu vida, ama a tus seres queridos, comparte con ellos, piensa en tu futuro, en el porvenir de los tuyos. El Amor, es el pensamiento de mayor vibración posible y por ello considerado el Poder más Grande del Universo.

¿Acaso no han abandonado adicciones aquellos que piensan en su familia? ¿o aquellos que se entregan a una devoción intensa hacia Dios?

Ahora que ya sabes que tus pensamientos determinarán tu destino, debes tener cuidado con tus pensamientos, cuida tu mente, no permitas que alberguen pensamientos destructivos, recuerda que la mente es tu instrumento, tú eres el Amo, no permitas que te convierta en tu esclavo.


CEO en Monbu Ofreciendo Soluciones Web integrales para Empresas y Emprendedores en la Era de la Información. Apasionado por el Crecimiento Personal y la Libertad Financiera, Creador de SecretosdeProsperidad.net

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