La Actitud y la Superación

La niebla podrá oscurecer el día, pero jamás logrará opacar el sol.

Tal parece que en algunos momentos de nuestras vidas, todo se nubla y no logramos ver nada. Atrapados en algún problema, circunstancia, adicción… Caminando como roedores en un laberinto sin salida.

Pareciése que fuese eterno, pues en nuestra mente, cada momento de frustracción, de limitación, de debilidad, nos hace sentir impotentes e infelices. Tal vez pensando que estamos condenados, tal vez nos tocó un mal destino, etc.

En esos momentos es difícil ver la Luz, mientras estamos rodeados de tinieblas. Las tinieblas se hacen nuestra única realidad, pues eso es lo único que nuestra consciencia percibe, es allí donde está nuestra atención y no podemos esperar otra cosa.

Sin embargo, aún en los días más nublados, sabemos que detrás de esas densas nubes está ese gran foco de Luz y Calor que ilumina nuestros días y da calor a la existencia. Sabemos que esas nubes van de paso y no perdurarán por siempre, pues los poderosos rayos del Sol penetran progresivamente por en medio de esas oscuras nieblas, que al parecer nublan nuestra Luz.

Nunca nos preocupa esto, ni pensamos que estaremos en tinieblas por siempre, pues mañana será otro día. Mañana el Sol brillará en su magnífico esplendor como siempre. Sabemos que estos momentos son pasajeros y seguro mañana olvidaremos los momentos de angustia, al vernos privados de la Luz.

Sucede así con nuestro proceso de superación personal. En momentos en los que nuestra vida parece nublada y oscurecida por los caprichos del yo, por los antiguos patrones, hábitos o cualquiera que sea la circunstancia, parece que esa oscuridad se convierte en nuestra única realidad. Recordar que todo en la vida cambia, nada en el universo es estático. Tendremos entonces la seguridad que este estado es pasajero, las nubes solo van de paso, y solo nos recuerda que detrás de esas capas de oscura niebla se encuentra el Sol de nuestra vida.

El Sol de nuestro Ser, dispuesto a darnos la Luz y el Calor que se ha visto cubierto por la densidad de nuestras antiguas creaciones, y que sin embargo, aunque logren opacar la Luz que nos irradia, jamás podrán apagarlo. Como una Luz perpetua que no tiene comienzo ni tiene fin, iluminando e irradiando la esencia de la Vida a través de todo nuestro camino.

He aquí la importancia de la actitud, en momentos difíciles, cuando la Luz aparente haberse ido, solo nos cabe recordar que la Luz todavía está allí, se ha visto cubierta por algunas capas de espesa niebla, pero siempre ha estado allí y siempre estará allí.

¡Las nubes solo van de paso. Mañana será otro Gran Día!


CEO en Monbu Ofreciendo Soluciones Web integrales para Empresas y Emprendedores en la Era de la Información. Apasionado por el Crecimiento Personal y la Libertad Financiera, Creador de SecretosdeProsperidad.net

Advertisement