Mi poder es reír.

“…¿QUE ES LO QUE ME GUSTA?…”

Es impensable los mil sencillos modos de elegir lo que más me agrada.

Quizás por ser una persona tan simple, que a ojos vista… se contenta con poco.

Habrá quienes digan que es inútil y absurdo enumerar lo que nos gusta. Sí al fin y al cabo… ya lo sabemos.

Pero es que realmente, sabemos que es lo que queremos, es decir, que deseamos al levantarnos…

Las mañanas tempranas en las que desayuno conmigo misma. Deleito mi paladar y mis sentidos. Para ellos me basta saborear una sublime tostada con mermelada y queso de burgo. Un buen té negro con leche o tal vez un café con leche.

También los bocadillos al atardecer. Es una buena fuente de energía comer un bocadillo de queso con pan y tomate, al caer la tarde. No importa que bebida elijas.

Las personas somos seres de interminables cambios sucesivos a lo largo de nuestras vidas. Entonces los hábitos de la vid a cotidiana, nos dan cierta seguridad cuando las cosas comienzan a ser de otra manera a la acostumbrada…. NO diferentes. Sino distintas en lo parecido.

¿COMO PUEDE SER ALGO DISTINTO SÍ A LA VEZ ES PARECIDO?

Es distinto, de lo que acostumbraba a ser en los últimos años. Pero parecido a lo que fue anteriormente en la vida de alguien.

Distinto, porque hace seis meses… el lugar era otro, la visión que alcanzaban mis ojos por ende era otra. Y entonces mis pensamientos eran otros. Ni buenos ni malos. Solo otros.

Se es mejor persona ahora que hace seis meses. Y por lo tanto esa mejor persona, lo es por acceder a un desayuno elegido a gusto propio…

Afirmaciones, que más bien son interrogantes.

Que estoy planteando en base a lo que en realidad quiero decir, es …

¿Se puede ser espiritual en el mundo de occidente, sin tener que acceder a culturas orientales ?

Porque hay personas que para descubrir su Yo Interior

e viajan miles de kilómetros para pasar incomodidades, ofrecer sus servicios de voluntario. Pasar enfermedades y hambrunas otras veces.

Estoy hablando de quienes deciden incursionar en otras culturas milenarias, dónde el confort y el agua potable son privativas de unos pocos enriquecidos.

¿Es que aquí en occidente tenemos tanto de todo que no podemos vivir en espiritualidad?

Podemos no nacer espirituales, pero aprender a serlo.

Muchas veces tenemos miedo de estar a solas con nuestra alma. Por los silencios o por los sonidos que hay dentro de nuestro cerebro. Todo eso que hace a nuestra mente, que nunca esta quieta y que aún cuando dormimos sigue en actividad.

SER ESPIRITUAL, no es difícil, pero tampoco es tarea de un día.

Rezo estas oraciones, las que sean, del rito religioso que sea y ya esta. Listo. Soy un ser espirituoso.

Practico la espiritualidad. Uy! que bien me siento, que espiritual que soy.

¡Paparruchadas! Cuentos que nos hacemos para no ver lo difícil que es mantenerse en la contemplación del universo, lograr silenciarnos internamente, para oír lo que realmente queremos decirnos. Aquello que en el cotidiano ajetreo diario no podemos vislumbrar.

DEDICAR UNOS MOMENTOS DEL DÍA, EN HACER AQUELLO QUE NOS GUSTA, PUEDE TRANSPORTARNOS A UN MUNDO INTERIOR INEXPLORABLE. DÓNDE ESTAR CON NOSOTROS MISMOS RESULTA UNA DE LAS MEJORES TAREAS REALIZAS ESE DÍA. LA MÁS PRODUCTIVA Y FORTALECEDORA.

Entonces, manos a la obra.

Comencemos por no olvidarnos de que es lo que nos gusta y lo pongamos en práctica.

No nos olvidemos de ningún detalle y sobre todo propiciemos que el lugar, la hora y el instante elegidos pueda ser cuando nadie nos interrumpe.

Ni siquiera el móvil.

PRACTICAR LA ESPIRITUALIDAD, no viene de viajar kilómetros y km… Viene de realizar cada día ese espacio de silencio interior, dónde los únicos que comparten el tiempo con nosotros son nuestros pensamientos, a los cuales vamos llevando de la mano somo sí de niños pequeñitos se tratara… Los vamos

dirigiendo hacia dónde nosotros queremos estar.

Al lugar que queremos alcanzar. Pleno de paz, seguridad, amor y comprensión.

Aquí y ahora, logremos estar con nuestro espíritu y lograremos comprender el porqué de la vida y sus movimientos. Sus idas y venidas. Los viajes o no viajes. Las tristezas y los llantos.

Las personas que dejamos y los que nos dejaron.

Los amores perdidos, los amantes tardíos y las amigas olvidadas. Los hijos lejanos, los hermanos ausentes. Los padres que no existen. Las enfermedades superadas. Las que vendrán. La abundancia de ayer que se contrapone a la austeridad de hoy.

La pobreza material vs. la riqueza intelectual.

Los que hoy se cruzan en nuestra vida, nos recordarán como hoy nos ven. No saben quienes fuimos ni lo que hicimos bien o mal.

Hoy soy una persona nueva. En una vida nueva y una ciudad que no es la mía.

Y quiero sentirme como la que siempre fui. La soy y seré, porque no me resigno a dejar de ser yo misma.

Sí toda una vida me llevo construirme. No voy ahora a perderme en el anonimato del sin sentir. Sin Vivir, sin Llorar y riendo a más no poder.

marce sane

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