Porque Todos Tenemos una Debilidad…

Porque Todos Tenemos una Debilidad…

12:7 Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera;
12:8 respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.
12:9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
12:10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

2ª Corintios

Esto dice San Pablo, hay muchas discusiones acerca de lo que significa ese “aguijón en la carne”, pero no vamos a entrar en ella. Vamos a concentrarnos en ese aguijón como una debilidad y la carne como la persona, personalidad, el yo inferior, la consciencia humana, las debilidades del ego, etc.

Me gusta citar este ejemplo, porque en mi parecer San Pablo fue uno de los iniciados más grandes del Cristianismo y seguro comprendía cosas que los demás discípulos del Maestro no comprendían.

Ver como un personaje tan avanzado como este, habla de sus debilidades, lo hace a uno tener esperanzas acerca de su progreso personal.

Me llama mucho la atención la parte en el que El Maestro le responde “mi poder se perfecciona en la debilidad”, es justo eso de lo que quiero hablar. A veces nos preocupamos mucho por esos aguijones en la carne, porque a lo mejor no solo tenemos uno, sino varios, pero hay que verlo de otra manera.

Cada debilidad encierra en sí misma una virtud, así que visto de otro modo, entre más débil, más virtuoso. Veamos entonces lo que dice San Pablo, “me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.”

Así que, por qué angustiarme frente a las debilidades, cuando cada una de ellas se convierte en el Gimnasio del Alma, en el que me fortalezco y puedo convertir cada debilidad en una fortaleza, cada vicio en una virtud, cada defecto en una cualidad.

Esta es la naturaleza dual del universo, por el principio de polarización, decidimos en qué grado estar de la misma escala de las cosas. Entre el frío y el calor, solo hay una diferencia de grados. En dónde empieza el frío y en dónde empieza el calor, solo es cuestión de una pequeña diferencia de grados.

El asunto de las debilidades es algo común, no hay ser humano que se pueda proclamar perfecto, y si así encuentras a uno, pues a lo mejor ya dejó de ser humano y pasó al siguiente nivel de la escala evolutiva. En lo que a lo humano respecta, no puede haber nada perfecto.

Como dijo Blavatsky en su momento “Nadie conoce su fuerza moral hasta que es puesto a prueba”. Por qué gloriarse de ser perfecto, si a lo mejor no ha sido puesto al fuego y probado su verdadera pureza.

Así como el oro es puesto al fuego para eliminar sus impurezas, así mismo sucede con el hombre, como siempre lo he dicho, todos estamos en un proceso de superación personal constante, la Vida nos pone a prueba, nos está empujando a ser mejores. Si te encuentras agobiado por ese aguijón en la carne, no te preocupes, cuando lo superes terminarás con una virtud más bien que con una debilidad.

Respecto a gloriarse de ser puro y perfecto, vuelvo a citar las palabras de San Pablo “Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera”.

Que buena manera de mantenernos humildes, ese mensajero que lo abofetea, ese aguijón en la carne, es un recordatorio para mostrarnos que aún debemos trascender muchas cosas, que no debemos reposarnos y creer que ya todo en nuestras vidas es perfecto. No puedes dejar de moverte, de esforzarte, el universo está en constante movimiento, la vida no se detiene, si el universo se detuviera por unos instantes sería un caos. Solo imagina que estuvieras en una gran autopista en la que transitan muchos vehículos, todos llevan un ritmo y van circulando, y de repente, un auto se detiene, ¿qué sucedería con toda la cola que viene tras él?

Reconoce humildemente tus debilidades, no condenándote, más bien con la esperanza que dentro de cada debilidad está encerrada una virtud, desarrolla esa virtud y verás como la debilidad se disuelve como lo hace la oscuridad en presencia de la Luz.


CEO en Monbu Ofreciendo Soluciones Web integrales para Empresas y Emprendedores en la Era de la Información. Apasionado por el Crecimiento Personal y la Libertad Financiera, Creador de SecretosdeProsperidad.net

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