Saber Levantarse es Cuestión de Método

Siempre te han dicho que lo importante no es caerse sino levantarse todas las veces, lo cual aplica no solo cuando montas a caballo sino cuando sufres una derrota deportiva o un rechazo amoroso o una pérdida de un ascenso en el trabajo o el no haber sido favorecido en algún contrato para tu emprendimiento. Pero es bueno que sepas que no hay que levantarse de cualquier manera.

En el caso del caballo, no sería conveniente volverte a montar en el mismo caballo, si éste se encuentra demasiado brioso y nervioso, en vez de ello sería prudente seleccionar otra característica de ejemplar, más dócil y apto para tu habilidad y sentimiento del momento. Porque de lo contrario sería peor el remedio que la cura, incorporando un miedo y fobia de por vida, en donde la angustia no te permitiría acercarte de nuevo a la actividad.

Si se trata de una derrota deportiva, la mente será la más afectada así como la motivación y confianza, aspectos que deberás acompañar antes de invitarte a incursionar en una nueva competencia. En lo que compete a los pensamientos, deberás acudir a los recuerdos positivos de triunfos obtenidos, la revisión de aspectos a mejorar y ajustes necesarios, mayor entrenamiento y nueva carga de baterías emocionales para enfrentar con éxito los nuevos retos.

En el campo emocional, las decepciones deben ser atendidas y curadas, con la llegada de nuevos motivos que te den aliciente para seguir con más ímpetu tus emprendimientos, la búsqueda del lado bueno de las cosas y la entrega de un amor incondicional, se convertirán en amigos de buen recibo en estos momentos.

Saber levantarse es cuestión de método, para ser capaces de vislumbrar los cambios que debes hacer, el refuerzo de lo que debes mantener, el amor propio, la no generalización ni exageración, no echarle la culpa a nadie del infortunio, sacar el vestido del optimismo para portarlo con orgullo y garbo, darle sentido a las experiencias y encontrar en cada una de ellas, las formas de crecer y seguir progresando.

Saber levantarse necesita de fuerza interior, mucho agradecimiento y aceptación, la recursividad para encontrar las puertas que nos llevarán a la salida de la encrucijada en que te encuentras, y si es menester también requerirás de hacer el duelo para superar lo malo, perdonar lo que haya de ser, y retomar con más fuerzas el camino. Nunca permanezcas postrado ante las dificultades, levántate y sigue adelante, aceptando los cambios y renovaciones que deban realizarse, para tu bienestar y crecimiento.


CEO en Monbu Ofreciendo Soluciones Web integrales para Empresas y Emprendedores en la Era de la Información. Apasionado por el Crecimiento Personal y la Libertad Financiera, Creador de SecretosdeProsperidad.net

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